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miércoles, 6 de febrero de 2013

Sin energía eléctrica, unidad deportiva de Cuajinicuilapa


3 de febrero
CUAJINICUILAPA, GRO.
EDUARDO AÑORVE
Ocho días, y más, tiene la unidad deportiva José Guadalupe Salvador Cruz Castro sin servicio de energía eléctrica, aparentemente por falta de pago. Los usuarios que acuden a ella se quejan de que a temprana hora los desalojan, por ese motivo.

Fotografía: Unidad deportiva (archivo).

miércoles, 11 de mayo de 2011

Protestan por el cobro de entrada en la unidad deportiva de Cuajinicuilapa


10 de mayo

EDUARDO AÑORVE

CUAJINICUILAPA

La entrada a la flamante unidad deportiva de Cuajinicuilapa cuesta cinco pesos, y esa “pequeña” cantidad representa problemas para niños y adultos que quieren ingresar, motivo por el que existen molestias y protestas entre la población.

“No hay ni siquiera sombra ni sillas o algo donde uno pueda sentarse”, comenta una madre de familia que llevó a su hijo a subirse a los juegos para niños.

El problema es que tampoco son suficientes los juegos para niños, agrega esa madre, cuando se percata que los escasos aparatos para que los niños menores de edad jueguen han sido copados por una decena de ellos, dejando a pie a otros, entre ellos a su hijo.

Tienen que esperar a que se desocupen los insuficientes juegos, y entonces se percata, esta madre de familia, que no hay lugar para sentarse; ya tuvo que bregar con el suelo no compactado, que hace lentos sus pasos y el de su hijo y sus acompañantes, ahora debe esperar en el sol a que haya lugar para que su hijo juegue.

Pero ella ya entró y pagó las entradas suyas y de sus dos hermanas y su hijo, y ahora se dedican a esperar a que éste tenga lugar para subirse a uno de los dos que tres juegos para niños.

Otra señora apenas llegó a la entrada, con sus diez niños, entre hijos, sobrinos y arrimados, para enterarse que cada uno de ellos debe pagar cinco pesos; y hasta allí llegaron: no tienen dinero suficiente para pagar la entrada.

De nada sirve pedirle al cuidador de la entrada que sea sensible, que entienda que la gente no tiene dinero para pagar esos cinco pesos, que hicieron un largo viaje a pie para entrar pero que nadie les avisó que había que pagar y que, por favor, no les cobre.

Se tienen que regresar, la mujer y la decena de niños. Van molestos.

Una mujer llega a más: se pelea con el cuidador y hasta con los policías-vigilantes que le entran al quite y quieren argumentar que se necesita dinero para pagar los cuidados y el mantenimiento de la unidad deportiva; el argumento de la mujer contra ellos es contundente: para que hablan, los policías, si a ellos les paga el Ayuntamiento.

Y por más que la señora pelee porque la dejen entrar de gratis con sus niños a la unidad deportiva, y les argumente que para qué hicieron ese elefante blanco si no iban a tener dinero para poder mantenerlo, y de por qué están contratados como trabajadores de la unidad los familiares del presidente Cruz Castro, y etcétera: de todos modos no puede entrar sino hasta después que paga su cuota y la de sus niños.

“Yo no sé para qué invitan a la gente a que venga a la unidad deportiva sin avisar que van a cobrar, que cuesta cinco pesos, si solamente los niños vienen a los juegos y no venimos al gimnasio o las canchas, etc.”.

Boletos sellados por la Tesorería del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa, enseña la mujer.

El argumento que mascullaron las autoridades fue este: se necesita cobrar la entrada para pagar el mantenimiento, y se cobra la entrada general y la de cada uno de los servicios o de cada lugar, aunque no tienen personal especializado para dar atención, hecho que también critica esta mujer.

Por lo que se ve, ni se les ocurrió a las autoridades elaborar un proyecto de factibilidad de la obra; incluso, es posible que ni idea tengan de lo que es eso.

No hay espacios para los niños, comenta una mujer, a nadie le interesa que los haya: “¿Cómo quieren que los niños le entren a hacer deporte si tienen que pagar la entrada a la unidad? No importa si van a alguna cancha o no, tienen que pagar, así como los padres de familia. Si uno sólo va a caminar tiene que pagar. No es justo, es absurdo”.

La señora que ha peleado con el encargado de la entrada y con los policías está molesta: No puede creer que tuvieron que viajar desde el centro de este pueblo hasta la tan ensalzada unidad deportiva para encontrarse que tienen que pagar.

“Y si uno sólo viene a caminar, no entiendo que tenga que pagar”, sigue argumentando. Y culpa al grupo que gobierna, al que sabe voraz y corrupto, capaz de hacer cualquier trastada con tal de hincharse y henchirse de dinero.

Y no se aguanta, y le dice al encargado, que es sobrino del asesor de Ayuntamiento, que éste tiene la culpa, que, de seguro, éste, Andrés Cruz Castor, hermano del presidente, es el que manda a cobrar, que ese dinero ni ha de entrar a donde debe, y como prueba esgrime la filiación del encargado: es sobrino de Andrés.

Y el encargado baja la cabeza, no tiene qué decir.

Incluso miembros del comité deportivo en el que se apoyó el Ayuntamiento para tirar hacia delante esta obra están decepcionados y coinciden en que no debe cobrarse la entrada, pero nadie los escuchó, nadie los escucha.

La gente está molesta, pero todo mundo acepta, aguanta; cuando mucho, se queja, pero luego se calla.

Y el cabildo, los regidores, el síndico y el presidente, a ellos no les importa esta cuestión; es más, ni idea tienen de que este tipo de proyectos debe financiarse con recursos públicos y no privatizarse cobrando la entrada y los servicios; mientras cobren sus emolumentos, ¿qué importa si estafan a sus representados?

Y la gente no pasa de molestarse, de criticar, de maldecir; de todos modos, la entrada a la maltrecha unidad deportiva de Cuajinicuilapa tiene costo, y no todo mundo puede pagar.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Con barbacoa, planean obtener firmas de ejidatarios de Cuajinicuilapa para aprobar donación a obra en construcción

Añorve Solano y Urbán Bracamontes, complacientes

4 de mayo

Urgidas por las autoridades estatales para cumplir con los requisitos de construcción de la unidad deportiva de Cuajinicuilapa, las autoridades municipales, encabezadas por José Guadalupe Salvador Cruz Castro, planean organizar una comilona de barbacoa para agasajar a los ejidatarios con el propósito de reunir las firmas de aprobación para integrarlas al acta de donación de un predio de más de 9 hectáreas donde aquella se edifica actualmente.

En un episodio más de la polémica donación de un predio de más de 9 hectáreas para la construcción de una unidad deportiva en esta cabecera municipal (como ha informado El Faro), el presidente Cruz Castro y sus asesores planean organizar una comilona de barbacoa para los ejidatarios, donde pueda reunirse la mayoría que requieren para que pueda darse curso al cumplimiento de los requisitos del caso.

A fines del año pasado, la directiva del Comisariado Ejidal, encabezada por Abertano Urbán Bracamontes y Juan José Añorve Solano, decidió avalar la irregular donación de ese predio, conocido como El Llano, al Ayuntamiento municipal hecha por el anterior presidente del Comisariado, Rosendo Castañeda Colón, aunque en un principio dijeron estar en desacuerdo.

Después de un par de reuniones públicas entre las autoridades municipales y las ejidales, éstas decidieron apoyar el proyecto de la administración del pripanista Cruz Castro, sacando un acuerdo entre su mesa directiva, mismo que fue o sería aparentemente avalado por la mayoría de los ejidatarios en asamblea.

Sin embargo, por razones que no son públicas, el acta respectiva a la donación del predio no ha sido elaborada; al parecer, una de las causas es la ausencia de las firmas aprobatorias o que convaliden el acuerdo por voluntad de la mayoría de los ejidatarios.

Apresurados por tales exigencias, y sin encontrar otro mecanismo regular por la dificultad que implica reunir a la mayoría de los ejidatarios para constituir el quórum requerido, muchos de los cuales se oponen, las autoridades han urdido una celada o engaño para atraer al mayor número de ellos.

Y aunque este es un tema que comentan abiertamente varios ejidatarios, no se sabe con certeza cuándo se realizará esta comilona, ni tampoco se conoce el lugar para ella; sólo se tiene la versión de algunos: “andan acongojados porque les faltan las firmas, y nos van a hacer una barbacoa para que se las demos”.

Los recursos económicos, un poco más de 32 millones de pesos, para esta unidad deportiva serían aportados, según las autoridades municipales, por el gobierno del estado de Guerrero, 11 millones 800 mil pesos, el municipal, 5 millones, y los restantes 15 millones 800 mil pesos serían aportados por la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno federal; de todas esas fuentes de financiación el único que ha aportado es el primero.

La ausencia del acta de donación de este predio, del Ejido de Cuajinicuilapa al Ayuntamiento de Cuajinicuilapa, pone en riesgo la continuidad de la unidad deportiva, la obra “de alto impacto” que José Cruz Castro decidió solicitarle a Zeferino Torreblanca Galindo al inicio de su administración, en enero de 2009.

Como condición para aportar esos recursos económicos, el gobernador impuso la construcción de un cuartel de policía en ese predio que, según se dijo originalmente, sería utilizado exclusivamente para construir una unidad deportiva; sin embargo, aunque se ha divido el terreno en dos partes, el cuartel no ha comenzado a construirse.

Y éste es otro tema que también argumentan los ejidatarios que decidieron no aprobar la donación del predio: tampoco están de acuerdo en que se construya un cuartel de policía allí.

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