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lunes, 12 de abril de 2010

Asaltan a director del DIF de Cuajinicuilapa


11 de abril

Manuel Infante Sandoval, director del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en el municipio de Cuajinicuilapa, fue asaltado en su casa y le fue robado su automóvil, el pasado viernes 9, aproximadamente a las 9 de la noche.

De acuerdo con versiones recogidas por El Faro, Infante Sandoval se encontraba en su domicilio, ubicado en el bulevar de entrada a esta cabecera municipal, preparado para acudir a una fiesta.

Aproximadamente a las 9 de la noche, se presentó a la puerta de su casa un joven a pedir que le regalara agua para tomar, acto al que el también maestro accedió.

El joven se hacía acompañar de otro; los dos entraron detrás de Infante Sandoval a la casa, mientras éste iba por el agua que le solicitaron.

Dentro de la casa, cerraron las cortinas y uno de ellos sacó un cuchillo con el cual amenazó al maestro, en tanto el otro lo insultaba y lo amenazaba de muerte.

Lo ataron y amordazaron, despojándolo de algunas alhajas, de su tarjeta de crédito, de su celular y de su cartera, entre otras cosas.

También lo despojaron de las llaves de su automóvil, un Focus color blanco, de la marca Ford, que se encontraba estacionado en la entrada, y se lo llevaron con ellos

Al parecer, Infante Sandoval fue amenazado de muerte para impedir que descubriera la identidad de sus atacantes; y aunque él solamente vio a dos de ellos, se presume que los acompañaban otros dos o, cuando menos, uno, el cual o los cuales permanecieron afuera mientras los hechos narrados transcurrían.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Se incrementan asaltos y otros delitos en Cuajinicuilapa


30 de marzo

La noche del pasado martes 29 de marzo se cometió un asalto a mano armada a una clínica médica en Cuajinicuilapa y aunque el hecho fue denunciado inmediatamente a la Policía Preventiva Municipal (PPM, corporación que vive una crisis que la divide), el hombre que lo realizó no fue atrapado, como frecuentemente ocurre, al grado de parecer una situación normal y a la que la población, mal que bien, se ha acostumbrado, a pesar de haberse incrementado este tipo de delitos en los últimos meses.

Mil quinientos pesos y un cámara de video (“para filmar”) fueron el botín que un individuo obtuvo de un asalto a mano armada, con pistola, realizado contra la Clínica Bustos, ubicada en la calle Zaragoza, entre la calle principal Porfirio Díaz y la Benito Juárez, un poco antes de las ocho de la noche del pasado martes.

El hombre descendió de un automóvil blanco, marca Nissan, tipo Tsuru, y con una pistola amagó a la médico que se encontraba de guardia, apoderándose del botín descrito; posteriormente huyó en ese mismo vehículo “con rumbo desconocido”; se desconoce también si el individuo actuó solo o acompañado.

Llueven las denuncias de robo a la dirección de Seguridad Pública municipal, a cargo de Valentín Eleucadio Agustiniano Montalván; sin embargo, éste no tiene capacidad operativa ni interés en actuar para atender las demandas de auxilio de la población, como ha demostrado a lo largo de esta administración del pripanista José Guadalupe Salvador Cruz Castro, quien juró en su campaña que aquel no sería designado para el cargo que ocupa.

El subdirector de esa dependencia, Honorio Martínez Rodríguez, sí tiene experiencia y comanda al grueso de los agentes de la PPM, además de contar con capacidad operativa e interés en atender las demandas de auxilio de la población cuijleña, como lo demuestra la reciente detención de una banda de jóvenes de Montecillos que realizaron un robo en San Nicolás (El Faro, 30 de marzo de 2010).

Un funcionario del Ayuntamiento resume esta situación: “Él [Martínez Rodríguez] sí sabe, conoce bien el área y sabe cómo actuar para detener a los delincuentes; lo único malo es que no los pone a disposición, se arregla con ellos, y los suelta”.

Otra de las conductas que abonan al crecimiento de los delitos y a la impunidad de los delincuentes es la inoperancia de los llamados “operativos” de la PPM, como ocurrió con el asalto y despojo de automóvil que sufriera un agente de ventas hace unos días, en plena calle principal, en una zona donde ya se han perpetrado asaltos similares.

De acuerdo con datos oficiales, tanto Nicolás Pacheco Mendoza (quien se ostenta como doctor) como el agente de ventas Sebastián Martínez Rodríguez fueron asaltados por tres hombres en el consultorio del primero, ubicado en la calle Cuauhtémoc, a una calle del palacio municipal.

Al distribuidor de productos farmacéuticos de la empresa Delta, con sede en Puebla, lo despojaron de 2 mil pesos que llevaba en su cartera; además, lo despojaron de un automóvil marca Volswagen, tipo Jetta, color blanco, con placas TWJ-1758, y de 80 mil pesos que llevaba en un maletín dentro del automóvil.

Al “doctor Mendoza” (como se le conoce localmente), lo despojaron de 5 mil pesos en efectivo.

El asalto ocurrió alrededor de las 2 de la tarde, a plena luz del día; incluso testigos presenciales del hecho refieren que al distribuidor de medicamentos “le amarraron las manos [las muñecas] con cinta canela”; y aunque el hecho fue notorio, la PPM no apareció sino mucho tiempo después; curiosamente, en la zona no había centinelas, hecho contrario a lo habitual.

La falta de denuncia de hechos delictivos por parte de la población, que ya mira como normal su comisión, es otro factor que incentiva este crecimiento, como en el caso de una joven preparatoriana que fue violada tumultuariamente (por varios individuos) entre la noche del pasado miércoles 24 y la madrugada del jueves 25 de marzo.

Según testimonios recogidos por El Faro, se emitió un reporte para avisar que, la mañana del jueves 25, en el barrio de San Francisco se encontraba tirado el cuerpo de una joven, con huellas de haber sido golpeada.

Este caso, al parecer, era y es desconocido por las autoridades municipales; sin embargo, existen versiones de que “una ambulancia la recogió”, sin que se precise cuál o de qué institución.

También se conoce que un médico local la atendió, en un domicilio privado, y dio constancia de las lesiones que presentaba la joven preparatoriana, incluyendo las causadas por las violaciones a las que fue sometida, aparentemente bajo el influjo de alguna droga.

Además, se presume que la joven fue buscada en instituciones como la Cruz Roja, presuntamente por familiares suyos.

Estos y otros delitos se comenten cotidianamente en Cuajinicuilapa, en tanto las autoridades no aciertan a atender esta problemática, la que se ve agravada por la existencia de dos mandos distintos en la PPM; a los vecinos, por su parte, pareciera que ya nada de esto los asombra, excepto cuando son atacados por los delincuentes, pero a pesar de ello la mayoría de las veces no presentan denuncias formales.

viernes, 19 de marzo de 2010

Una vez más, asaltan a tienda comercial en Cuajinicuilapa

18 de marzo

Una vez, en sus dos años de existencia, fue asaltada la tienda comercial Súper precio de Cuajinicuilapa, el pasado domingo 14 de marzo, según varias versiones, por un grupo de individuos desconocidos, quienes se llevarían un poco más de 18 mil pesos, luego de amenazar y amordazar a los empleados.

La mañana del pasado lunes 15 de marzo, día de descanso obligatorio para burócratas, en el centro de Cuajinicuilapa corrió la versión de que la tienda comercial Súper precio, de la cadena Despensa del Hogar, había sido asaltada por un grupo de ocho individuos vecinos de esta cabecera municipal.

Aunque no se mencionaban datos precisos, se aseguraba que a las 9 de la noche, hora del cierre de la tienda ubicada en la calle Manuel Zárate, a unos metros del palacio municipal, las cajeras fueron amenazadas y amordazadas por individuos desconocidos, quienes posteriormente habían saqueado la tienda.

Tampoco se precisaba si se habían sustraído mercancía o dinero, o ambas cosas.

Durante la mañana del lunes, hasta un poco después del mediodía, la tienda no proporcionó servicio al público, aunque permaneció con las cortinas alzadas a la mitad; alrededor de las dos de la tarde, se observó movimiento de hombres armados con armas largas y vestidos de civil, y posteriormente se sabría que eran agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM).

Presumiblemente, los directivos de la tienda interpusieron una denuncia de hechos ante la Agente del Ministerio Público del Fuero Común local, y los agentes del PIM acudieron a la tienda, frente al Museo de las culturas afromestizas, para realizar las investigaciones del caso.

De acuerdo con autoridades municipales, a las 2 de la madrugada del pasado lunes 15 se recibió en la comandancia de la Policía Preventiva Municipal un llamando de auxilio por parte de Enrique Buendía Chávez, encargado de la tienda, para denunciar un robo.

Acudido que hubieron, en el sitio de la denuncia los policías preventivos encontraron a cinco empleados: las cobradoras Marlén Miranda Santiago y Divina Iris Rodríguez Ayona, y los auxiliares multifuncionales Ferrer Luna Ramírez y Antonio Ramos Herrera, además del mencionado Buendía Chávez.

Según la versión de las autoridades, los presuntos asaltados denunciaron que a las nueve de la noche del día domingo 14 de marzo unas 12 personas llegaron al lugar, bajaron la cortina del establecimiento, sacaron una pistola y algunas navajas, y los amenazaron y sometieron.

Enseguida les ataron las manos y la cara, alrededor de la boca, con cinta canela y preguntaron dónde estaba la caja de seguridad; dijeron, además, que si no les enseñaban dónde estaba la caja de seguridad los matarían.

Ante estas amenazas, una de las cobradoras se vio obligada a revelar la ubicación de la caja de seguridad, motivo por el que le quitaron la cinta de la boca y los llevó ante la caja mencionada.

Varios de los asaltantes, con un marro y una barreta, se encargarían de romperla para coger el dinero que contenía y llevárselo, dándose a la fuga.

Al ser preguntados si entre los asaltantes se encontraba alguien o algunos conocidos, los empleados respondieron que no, que ninguno era de Cuajinicuilapa; incluso agregarían que “por su forma de hablar, serían chilangos”, sin dar más detalles.

El monto de lo sustraído de la caja de seguridad, según la versión oficial, sería de 18 mil 800 pesos, sin que se precise si mercancía alguna fuese sustraída; en una inspección visual, El Faro pudo confirmar que la tienda parece surtida como le es habitual.

Por su parte, un hombre que se hizo pasar por encargado de la tienda, de nombre Daniel Muñoz, dijo que a este reportero le “informaron mal” porque ellos no sufrieron ningún tipo de robo.

Curiosamente, quien emitió la llamada de auxilio y se ostentó como encargado de la tienda se hizo llamar Enrique Buendía Chávez, aunque en el listado de la empresa aparece que el encargado es Enrique García Reyna.

Otro robo, ahora de proveedores

El día miércoles 17 pasado, Humberto de la Vega Castaño, jefe de prevención y pérdida de la tienda comercial Súper precio de Cuajinicuilapa, llamó a la PPM para solicitar auxilio, consistente en “supervisión a transportistas”, según reportes oficiales.

La petición consistió en solicitar a la policía municipal su auxilio para revisar el vehículo de la empresa AVE, de Acapulco, hecha la cual se encontró mercancía escondida en el interior camión, aparentemente propiedad de la citada tienda comercial.

De ese modo, fueron detenidos como presuntos responsables del hecho ilícito el chofer del camión surtidor, Fernando Espinal Cluter Quechol, originario del Distrito Federal, y su ayudante, César del Carmen Vargas, vecino del municipio de Coyuca.

Estos presuntos delincuentes fueron puestos a disposición del Agente del Ministerio Público en Ometepec, por cuenta de la PPM de Cuajinicuilapa.

Sobre esta detención, se dieron versiones de formar parte de la banda de los asaltantes arriba mencionados.

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