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miércoles, 2 de octubre de 2024

Cruz Roja Cuajinicuilapa: error, pensar que las tragedias ya no se repetirán

Fotografía: Tomada del muro de Facebook de Emmanuel Urióstegui.

[primera parte]

7 de octubre de 2013

EDUARDO AÑORVE

CUAJINICUILAPA, GRO.


Vinieron las lluvias y se inundaron varias comunidades de la zona, causando muchos daños. En un periodo de 15 días después de Manuel e Ingrid hubo una intensa movilización en la cabecera municipal de personas que ayudaron solidariamente a los damnificados, de modo espontáneo. Por otro lado, la Cruz Roja Cuajinicuilapa y otras dependencias y organizaciones pudieron formar un grupo de hasta 60 voluntarios que pudieron atender varias de las comunidades más afectas, a las que llevaron agua, alimentos calientes, ropa y medicamentos, fundamentalmente. Por otro lado, las autoridades intentaron responder también a las necesidades de ayuda, según su obligación, pero incurrieron en conductas y prácticas que poco ayudaron y sí fueron muy criticadas por la población al conocerse.

 En esta primera parte de la entrevista de Trinchera con el presidente de la delegación Cruz Roja Cuajinicuilapa, él habla sobre el proceso organizativo que vivieron, sobre su metodología de atención, sobre algunos proyectos en marcha con miras a la prevención y a la dignificación de los damnificados, entre otra cosas.

-Se manifestó la solidaridad, mucha gente llevó ayuda a los damnificados, espontáneamente, en desorden, lo que no ayuda mucho...

-No ayuda mucho, pues, no hubo una metodología para la entrega. Aquí se dio ese caso: hubo gente que preparó comida y agarró y les llevó, en lo personal, a sus amigos, a sus trabajadores, a sus familiares, pero no es lo mismo cómo articular el trabajo. A unos les toca pollo, a otros les toca arroz, pero es válido. La magnitud del desastre... a nosotros nos comunicaron un día antes, y en realidad mencionaban una tormenta, categoría uno, y el ciclón estaba del otro lado, por Veracruz; aquí el problema es que nadie pensó que se juntaran los dos, que iba a ser de esa magnitud el desastre. Claro que a nivel internacional sí ya sabían ellos que se estaban juntando dos fenómenos, en la misma hora y en el mismo territorio.

El problema de esto es que hay un desconocimiento en todo el país, no conocemos las reglas para dar la respuesta al desastre. Cruz Roja... no porque tengamos la vanguardia... pero aquí, a lo cortito, nosotros siempre invitamos para capacitarse y hacemos simulacros de desastres, de accidentes múltiples, como que andamos un poquito, a veces, en fantasía, se podría pensar, y, pues, como tú dices, sí nos ven y nos dicen: “Adiós”. Pero ahora ya lo vimos, ahora ya la práctica ya la tuvimos, ahora vamos a tomar la teoría, para que de esto salgamos fortalecidos. Ya tuvimos una práctica que, a fin de cuentas, tuvimos que aprender en la marcha, todas las personas que estuvimos en esta situación. Para mí, fue una buena respuesta la que se dio.

-Hubo varias respuestas: la de las autoridades municipales, la de Cruz Roja y otros grupos y dependencias del gobierno estatal.

-Nosotros logramos conjuntarnos... como teníamos diferentes visiones, coincidimos todos. Al final, estuvimos unos diez grupos: la parroquia, Cruz Roja, Unisur, Nutre a un Niño, DIF estatal, el Ejército, Tierra Colorada, Cerro del Indio y un grupo de cuijleños cibernéticos, quienes nos conjuntamos para dar la ayuda desde el mismo lunes, ya, que pudimos salir a ver lo que estaba pasando. El párroco pudo salir el sábado y el domingo, y llegó a algunas comunidades a caballo, y él pudo ubicar bien el problema y ya nosotros, entre la noche del lunes y la mañana del martes, nos comenzamos a coordinar, a tratar de ver qué podían hacer los distintos grupos que nos pudimos unir, qué podía hacer cada quien, cada persona. En un momento dado hubo 60 personas diario, trabajando durante los 15 días, sin contar al Ejército. Aquí te estoy hablando de instalar el albergue del primer inicio, la cocina, el acopio de víveres... porque, eso sí, los víveres comenzaron a llegar casi inmediatamente... y, posteriormente, ya para el miércoles o jueves comenzamos a organizar lo que iba a ser el centro de acopio y comenzar a formar las brigadas. Pero, las brigadas... se formaron cuatro brigadas para dar respuesta desde el mismo martes, cuando se pudo pasar: una fue para llevar agua, otra fue para llevar ropa, otra para llevar comida caliente y despensas y la otra fue de medicinas. Esos cuatro aspectos se trataron de proteger en las comunidades que fueron afectadas.

-¿Qué comunidades resultaron afectadas, ¿cuáles atendieron?

-Fueron 14 las afectadas, pero El Alacrán (de Ometepec), El Arenal (de Azoyú), La Poza (de Ometepec) y El Terrero (de Cuajinicuilapa) sí resultaron muy afectadas, a ellas se les dio la prioridad, fueron el foco rojo, son las que sufrieron los mayores daños; de ahí, tenemos El Jícaro, El Tamale, Colonia Miguel Alemán, Cerro del Indio, Cerro de las Tablas, Banco de Oro, El Cuije, Comaltepec, El Pitahayo y Rancho Santiago. Íbamos a ir a Acapulco, como Cruz Roja, porque nos avisaron que nos necesitaban allí, por la magnitud de los daños, pero no había modo de pasar, así que decidimos actuar aquí. En los cursos siempre le comentamos a la gente: “Si viene un sismo muy grande, como predicen algunos científicos, empieza desde acá y agarra hasta el Distrito Federal y hay una serie de ciudades importantes que resulten dañadas, pues, al último lugar que van a venir a ver va a ser Cuaji”. Entonces, la idea es tener un sistema de atención a los desastres que sea pronto, y de los que quedaran... siempre un poquito catastrófico... empezaran a mover esto.

-Bueno, uno de nuestros problemas es que no hay continuidad de nuestras instituciones, como en el caso de las autoridades, las que, en caso de que prevean, lo hacen por el tiempo en que gobiernen, y llegan otras autoridades y echan para abajo todo, comienzan de cero, y los desastres son continuos y cíclicos.

-El problema es que la prevención tiene resultados invisibles, no tiene resultados espectaculares, y lo que pega es lo espectacular, por eso es que no funciona la prevención, es cuestión de cultura, de educación, de una serie de problemas. Y a nivel mundial. Si a nivel mundial es un problema la prevención, pues, aquí, ya te imaginarás cómo estamos.

-Sí, es un problema, pero ustedes siguen, de todos modos...

-Primero, esto es cíclico, por calentamiento global, por falta de educación, por una serie de factores, falta de infraestructura; es algo que se va a seguir dando. La gran necesidad, después de este fenómeno, es tener un sistema de atención que dignifique un poquito a nuestros paisanos, porque necesitamos... Nosotros, ahorita tenemos el proyecto de abarcar cuatro áreas fundamentales, quizás es un sueño, a corto plazo: capacitación; insistimos en la capacitación para las comunidades. Plantas de luz eléctricas, para que, en ese momento, tener capacidad de dar respuesta: ¿Qué es lo que falla? Pues, la luz; no hay energía, no hay celulares siquiera para pedir ayuda, no hay servicios en los hospitales ni en en los centros de salud. Radios y megáfonos para comunicarnos. Y material para atención pre hospitalaria.

-Bueno, si los gobiernos se van cada tres o seis años, en el caso de Cruz Roja, ustedes permanecen, y eso es bueno para fomentar esa cultura de prevención. Ya el gobierno del Zeferino intentó crear un sistema de protección civil en el estado...

-Sí. Pero si eso no se aterriza entre la gente, no va a ser posible, los aparatos quedan obsoletos, se echan a perder. Nosotros pensamos que con cosas pequeñas, unas plantas de luz, equipos de radio y megáfonos, sí podemos, pero estamos planteando en que nos involucráramos más de las diez organizaciones que estuvimos ahora. La idea es tratar de involucrarnos todos, o sea, para que dé resultados tiene que ser un trabajo en conjunto, el camino es muy largo, muy difícil, pero yo creo que sí es posible.

En ese mismo rato en que empezó a darse el problema contactamos con unos compañeros que están en Francia, y ellos inmediatamente también, con la misma premura que nosotros les pedíamos la ayuda, les transmitimos la angustia, y organizaron algo y nos mandaron dinero. ¿Para qué? Para despensas, porque todos piensan primero en despensas. Al paso de los días, que vas analizando las cosas, ves que no es así, porque había mucha ayuda en despensas. Y les propusimos a ellos que vamos a trabajar en este proyecto. Les dijimos: “Vamos dignificando a los damnificados de esta región, y que no les estemos dando despensa y despensa y despensa. Como quiera, la despensa va a llegar”.

-Claro, luego se da el problema de que la gente se avoraza sobre las despensas...

-Exacto. Nosotros la manejamos a través de un censo. Tenemos un formato de evaluación de daños, y es muy sencillo, lo manejaron voluntarios, y los daños, a nivel internacional se evalúan por qué tan dañada está la carretera, que tiempo hacías y qué tiempo haces ahora; qué estructuras fundamentales se dañaron: centro de salud, la carretera, las comunicaciones, la electricidad. Por eso resultaron que cuatro comunidades eran las muy afectadas, y de las cuatro, la prioridad era el agua, y en la primera semana se enviaron 18 mil litros de agua a repartir, con dos pipas y en botellas y en bolsas. Se hicieron equipos con un responsable de cada grupo, en caso de que fuera posible. Se repartieron casi 3 mil comidas calientes. Eso fue lo básico, y ropa, porque había gente que había perdido todo. En días, el grupo Nutre un Niño ya estaba trabajando en la recolección de víveres, y para el sábado, después de Manuel, enviaron casi 20 toneladas de ayuda, la que se distribuyó, pero ya, para entonces, nosotros habíamos comenzado a recolectar, y ya teníamos bien ubicado el problema: los lugares y más o menos lo que se estaba necesitando.

-Los políticos también repartieron despensas; ¿no se encimaron con ustedes?

-No, nosotros tuvimos la fortuna de tener 60 personas voluntarias, y fuimos a la casa a entregarlas, casa por casa, donde se podía pasar. A veces sí era en lugares públicos y otras veces les pedíamos que vinieran porque... también los compañeros tenían temor, miedo de que quedar atorados si el agua volvía a subir si llovía... dejábamos el agua en un sitio, y cuando volvíamos a venir la encontrábamos allí. ¿Qué paso? Como tú dices: no la reparten pensando que mejor la guardan de reserva mientras se toman la de la lluvia. Y los daños fueron muy focalizados: en las orillas de las comunidades...

-Sí, también esto es un asunto de economía política...

-Sí.

-Como siempre, los más afectados son los marginales. Además, porque mucha gente daba una despensa y se tomaba una foto, luciéndose, subiendo la foto al feis, sobre todo muchos políticos...



Cruz Roja Cuajinicuilapa: error, pensar que las tragedias ya no se repetirán

[segunda parte]

12 de octubre de 2013

EDUARDO AÑORVE

CUAJINICUILAPA, GRO.


-¿Y cómo bregan ustedes con eso, con los intereses de los políticos, que dan una despensa y ya se están tomando la foto?

-Bueno, eso ya es parte de... En los albergues, por ejemplo, donde ya estaba el Ejército, como el de la [escuela] Silvino, el que estaba a cargo del ayuntamiento, nosotros optamos por llevarles despensas, pero para que ellos la repartieran, o sea, a la cocina para que ellos la repartieran, se la llevamos al Ejército para que ellos le hicieran entrega a la gente. Ya están allí, no tenía caso estar repartiendo; y si habías perdido todo, no tenía caso darles despensa porque lo que necesitabas era comida caliente. Nos cachetean, pues, si le damos despensas: -Ten tu despensa. -Oye, pero no tengo ni traste ni cucharas, ni ropa ni nada.

-Pero la gente del ayuntamiento sí estuvo dando despensa a la gente que se quedó sin nada...

-Bueno, yo creo que fue el enfoque que ellos tuvieron, pero nosotros tuvimos la gran virtud de que tuvimos censo, tuvimos un mapa de trabajo, tuvimos la representación de varias organizaciones y, además, todo esto lo documentamos fotográficamente porque estamos en proceso...

-Ese enfoque fue errado, entonces, el de las autoridades municipales.

-Lo que pasa es que los políticos se preparan para gobernar en situaciones normales y no en situaciones extremas; y a veces, si en situaciones normales se te sale del huacal, pues, en situaciones extremas con mucha más razón.

-¿Y por qué, por ejemplo, Cruz Roja, que tiene cursos de capacitación para situaciones similares no capacita o capacitó a la gente de Protección Civil?

-No, nosotros somos auxiliares de los poderes: nos piden ayuda y nosotros la podemos dar. Vemos el problema y lo vamos a hacer. Ellos tienen sus métodos de capacitación, ellos saben como se capacitan, y sus tiempos, que no son los tiempos...

-Si no fuera trágico daría risa: Los de Protección Civil nomás se andaban paseando todos los días en su camioneta nueva, como bien dice la gente...

-...ellos tienen sus tiempos de capacitación, que a veces no son los tiempos de los desastres. Nosotros, lo que optamos fue por trabajar y hacer las cosas, no enfrascarnos, porque si nos enfrascamos... hubo quienes sí lo hicieron, pasaron dos o tres días y seguían enfrascados en ese pleito, en esa discusión de que ¿quién, quién, quién? Nosotros nos fuimos al trabajo, nos fuimos a la talacha, nosotros no nos entretuvimos en nada, porque eso pasa en todos los desastres. Hay quien dice: “No, ¿sabes qué? Hay que hacer esto y esto”. No vas a hacer lo que no hiciste antes. La cosa es actuar, y que se vayan sumando las gentes. A fin de cuentas, fue lo que se hizo efectivo, lo demás no era motivo de... Ahora, ¿cómo se deben de manejar los desastres? Pero, eso, ya estamos hablando de países industrializados, de comandos de incidentes...

-¿Y nosotros? ¿No podemos aprender? Sí, somos o dicen que somos tercermundistas, pero, ¿es muy difícil tener esa conciencia? Tal vez no tengamos la tecnología, pero, ¿la organización no nos ayudaría a resolver del mejor modo estas situaciones?

-Mira, ya ves que dicen que tenemos 30 años de atraso, y ahorita con los 30 años del desastre que nos echan pa’ atrás, échale otros 60 atrás, entonces, póngamos en 1950: sin carreteras, con vías de comunicación todas maltrechas. Sin embargo, yo veo cosas muy buenas: la organización que se empieza a formar, que la gente empieza a tomar conciencia, que la gente empieza a ser solidaria, empieza a participar. Y aquí la tarea es de todos. Nosotros, como Cruz Roja, lo que podemos es decir es: “¿Sabes qué? En caso de desastre tú vas a comer... tu dieta, lo que tú necesitas, son mil 250 calorías; te corresponde arroz, frijoles, un postre, y se acabó”. Pero, ¿qué pasa en la realidad? “Ah, no, a mí me están trayendo puro arroz; yo comía mejor antes”. No lo quieren. Tiene que entrar la educación, los maestros, la educación, cada quien con sus creencias religiosas. Se tiene que ir formando la conciencia. Decir: “Bueno, esto es lo que tú necesitas”. Conformando entre todos una nueva forma de pensar. “Bueno, en caso de desastre, tú tienes que aceptar lo que te están dando, y si no te pasó nada, pues, ofréceselo al otro”. Eso no lo puede hacer Cruz Roja, lo tienen que hacer los diferentes sectores, entre todos, pero para eso necesitamos un trabajo de concientización.

-Uno mira que hay resignación en la gente, como si ya se tuviera conciencia de que cada cierto tiempo va a venir el agua, va inundar las casas, se va a llevar los cultivos, se va a llevar los animales, vas a vivir en la zancudera, en medio del lodo, como si fuera natural esta situación...

-Bueno, el desastre, en términos generales, es como la guerra, uno de los grandes negocios actuales, ¿no? Los desastres generan la gran oportunidad de hacer negocios, de vender, de meter productos, y eso pasa a nivel internacional, no nada más aquí. Hablando ya a nivel global, por un lado haces guerras, por el otro la naturaleza despierta, y son formas de sacar tanta mercancía que hay a nivel mundial, el exceso, que no saben cómo vender...

-¿Y la gente afectada?

-Aquí va a ser muy difícil. La gente, cuando no le pasa nada y ve que perdió muchas cosas, ve una oportunidad para apropiarse de algo. Porque se da el caso de... Dices: “No limpio mi casa para que venga fulano y me dé algo”. Es como pasa con los accidentes: Mi carro, no lo toco para que vean cómo quedó, porque los seguros, sólo cuando te ven despedazado es cuando te van a hacer efectivo el seguro, mientras no, no te hacen caso. Pasa lo mismo, ya se hizo una cultura. Saben que en el Paulina, que en los diferentes desastres naturales van a pasar a venir a ayudarte. Para romper eso... muchas personas dicen que es imposible. ¿Por qué? Porque todos estamos abonando a eso, a que no se rompa.

El esfuerzo pequeñito que queremos hacer nosotros de dignificar las estructuras para seguir funcionando después de un desastre es casi casi un sueño, ¿verdad? No, lo que quieren es que suba todo, que haya consulta... Esos fenómenos se dan, los desastres van sacar lo bueno y lo malo de los seres humanos, y al momento en que no lo logramos interpretar nos quedamos así: “Pero, ¿por dónde?, ¿Cómo le voy a hacer?”. Ésa es una de las ventajas de que conoces... porque allí ya no te lo platican. Siempre, nosotros, decimos: “Bueno, es que la gente es así...”. Nosotros ya fuimos y lo vimos y lo hicimos, o sea, es una experiencia que todo este grupo tiene, la vivió.

-¿Tendrá todo esto que ver con el bien y el mal?

-Somos seres humanos. Yo lo percibo... y lo vivimos nosotros por horas: Las 78 horas después del desastre, la gente es espontánea, pero a medida que pasa el tiempo, empiezas a ver por lo propio, la gente se empieza a acomodar. Entonces, son fenómenos bien conocidos. Empiezas a ver las dualidades...

-Pero, en el caso de las autoridades, que están obligadas a reaccionar, suelen no ser solidarias; bueno, ahora no fueron tan solidarias sino muy egoístas y mezquinas...

-Allí hay otro punto: solidarios podemos ser nosotros, como voluntarios, como seres humanos, pero hay quienes tienen responsabilidades institucionales. Ése es otro rollo.

-Ellos deben ser sujetos a responsabilidad...

-Pues sí, pero allí yo no me meto, no me toca a mí decir: “La ley tal...”. Las responsabilidades gubernamentales, políticas, eso sí ya quién sabe cómo funcionan... Yo supongo que eso, a través de oficios, ¿no? “Se le sugiere que esté en tal lado y reporte...”.

-Layo Aguirre estaba echando chelas; aquí estaban buscando una planta de luz para dar el grito, ya habían puesto el templete...

-Yo puedo hablar mucho del aspecto solidario cuando eres voluntario; ahora, las responsabilidades, ahí sí no veo por dónde ni quién pueda poner orden... Nosotros hablamos con la embajada de Sudáfrica, que son quienes van a apoyar el proyecto que te decía, de las cuatro áreas fundamentales. En este proyecto están también los grupos de los que hablé antes. Yo lo veo un poco difícil porque cada quien tiene sus objetivos y cada quien carga sus cosas, pero la cosa es que nosotros queremos tener un banco de datos de gente que en un momento dado se haga solidaria en estos casos, y los que entren al proyecto deben tener en claro que se van a manejar con las reglas de Cruz Roja. La embajada hace la donación directamente a la Cruz Roja Cuajinicuilapa. Francia... lo mismo nos dijeron: a través de Cruz Roja Cuajinicuilapa, así lo hicieron ver.

En los 15 días que estuvimos trabajando... veo lo positivo que podemos sacar, veo que nos podemos conjuntar en otro momento de crisis. Tratamos de hacer un directorio. Ya sabemos quien sabe manejar un albergue y quien puede manejar un centro de acopio, quien sabe hacer despensas, quien sabe repartir el agua, quien conoce las rutas, quien nos presta camionetas, quien le entra día y noche; quien sabe resolver un problema, quien no me lo soluciona; y entonces, con base en eso nosotros tenemos la capacidad de... que lo vivimos, en la práctica... y que, en caso necesario, están dispuestos. Y estamos trabajando para conjuntar fotografías y documentar todo este trabajo, tanto los efectos del fenómeno como el trabajo que se hizo, como para tener una memoria de qué fue lo que pasó. Porque esto ha estado pasando repetitivamente, y los que no vivieron el Paulina no saben lo que pasó, y los que no estuvieron en el Dolores y los no estuvieron en el 2013... más adelante se va a olvidar lo que pasó; entonces, necesitamos tenerlo, estarlo, estarlo, estarlo recordando, y si no lo recordamos a través de las fotografías, bueno, la naturaleza lo va a recordar como quiera. Ésa es la idea.

Ése fue el trabajo. No te digo que fue un ejemplo: hay fallas, como en todo. Los censos también fallan, la evaluación de daños también falla. No somos profesionales. Para dar respuesta a un desastre de estas magnitudes tenemos que tener gente profesional y capacitada, poder dar la respuesta. Tenemos que tener evaluadores profesionales, gente que maneje un albergue de manera profesional, gente que maneje un centro de acopio de manera profesional, gente que maneje atención pre hospitalaria de manera profesional. El manejo del agua también tiene sus características. Sin embargo, somos aficionados, y ya estamos en esto y ahorita, pues, no queda que, con base en voluntades, agarrar los manuales... Los que ya teníamos nosotros los repartíamos, y les decíamos: “Así se hace la evaluación”, y sobre esa información. Y: “La despensa tiene 24 elementos; éste es el kid de limpieza, éste es el kid básico”, y en la práctica fue que se fue aprendiendo.

Nosotros, como Cruz Roja, participamos entre 25 y 30 personas, pero no fuimos también los 25, 30 todos los días; fueron 60 personas de diferentes grupos.

-Y no ocuparon periodistas, ¿no?

-Lo que pasa es que andábamos buscando periodistas especializados en desastre. [Risas] No, no es cierto...

-Bueno, las autoridades sí hicieron esa distinción: El subdirector de Tránsito dio orden de que no dejaran pasar la camioneta en que yo iba, en el crucero de El Terrero, pero sí dejaron pasar a un periodista con todo y carro, uno que venía de fuera, con dos y tres cámaras y bien acá...

-¡Y pasó!

[Risas]

-Tienen mentalidad muy enana...

-Bueno, sí... Pues, esto requiere mucha preparación, mucha capacitación para enfrentar... Nosotros vamos a insistir, yo digo. Es un esfuerzo modesto, pero al menos sí pensamos que sea algo que dignifique, que no sea la dádiva, que no sea la despensa, porque llega un momento que hasta ya casi chocábamos unos con otros por querer dar: “Yo traje más”. Llega ese nivel. Entonces, eso no dignifica al ser humano. Hay sociedades, hay pueblos que no aceptan esas dádivas porque saben que te humillan, ¿sí? Yo también así lo veo, desde ese punto de vista. Y, mientras, es muy válido, porque... “¿Sabes qué? No tengo”. Pero: “Ya tengo, y yo agarro mi camino”, ¿no? Una propuesta que le hicieron al grupo, a través del párroco; le dijeron: “Padre, a nosotros no nos traigan despensas, ayúdenos a comprar un mecate de cien metros pa’ poder pasar, porque nos quedamos, y siquiera para poderlos jalar”. Entonces, el mecate está incluido también en este proyecto; nos pareció más digno. Alguien dijo por ahí: “Hay que comprar una lancha”. Sabes que en ese momento ocurren las cosas, y funciona, y, pues, va a haber una buena respuesta. Y como quiera la despensa va a seguir siendo válida, la ayuda va a seguir siendo válida, pero, ya hay una forma de soportar un desastre.

Eso es parte de lo que hicimos: es un trabajo de equipo, todos conjuntamos, unos más, otros menos, metiendo ideas. Y el que no daba ideas, también; como quiera, cuando opinas y no dices cosas buenas también ayudas porque entonces dices: “¿Saben qué? No hay que hacer eso, eso no se hace; no hagan eso”. Pero al menos opinó. Es que eso es. Es cosa de tratar de conjuntar: quien pueda un poquito, quien pueda mucho, quien pueda todo el día.

-En cierto sentido, Cruz Roja cosechó un trabajo que viene haciendo desde años...

-Sí, nos sentimos contentos. Incluso, dentro del grupo de damas voluntarias, ya van haciendo, ya van mandando; y nuestros propios niños, la juventud...

-Se vuelven hábitos.

-Exacto, y con poquito sumas cosas, y la gente lo ve, y, pues, dice: “Yo también quiero”. Y a veces nomás son modas: “Yo también quiero, pero no tanto...”.

lunes, 18 de febrero de 2013

UPOEG y CRAC, instrumentos del gobernador: Benigno Gallardo


Entrevista [Primera parte de dos]
12 de febrero
EDUARDO AÑORVE
CHILAPA DE ÁLVAREZ

Siendo Guerrero un estado multicultural, con cinco pueblos supuestamente étnicos reconocidos (nahuas, amuzgos, mixtecos, tlapanecos y afromexicanos, amén de los mestizos, cuya enunciación todavía es un galimatías al que nadie quiere abordar), en los últimos años ha estado dándose un fenómeno social y político, además de cultural: el surgimiento de organizaciones que procuran cumplir con las responsabilidades que los ayuntamientos debieran cumplir, relacionadas con el desarrollo económico y cultural.
En ese contexto, enumerado rápidamente, hace unos días, un grupo de cincuenta ciudadanos pertenecientes a la Asamblea Permanente de Organizaciones Indígenas y Afromexicanas (APOIA) se reunió en Chilapa de Álvarez con personal de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Cdi) de la federación con la intención de trabajar una agenda que incluye las demandas de los pueblos de Guerrero, según su discurso.
En ese sitio, El Faro de la Costa Chica conversó con uno de sus líderes, el copalteco Benigno Gallardo, representante de esa asamblea y representante estatal de los afromexicanos en la Cdi; en esta charla, este dirigente habla de aquella problemática, de sus expectativas como organización y otros temas relacionados, poniendo énfasis en que su movimiento se distingue de los de moda, como la UPOEG y la CRAC, por sus prácticas políticas, y propone que le compete al Estado recuperar el liderazgo social y político.














Fotografía: Benigno Gallardo, en entrevista.

EA: -¿Quiénes son ustedes, que agrupaciones forman APOIA?
BG: -En primer lugar, se encuentra reunida la Asamblea permanente de organizaciones indígenas y afromexicanas, en su sesión plenaria de delegados para analizar y ponerle calendario de ejecución a una agenda estatal que le hemos entregado a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, a través de su directora general, Nubia Mayorga Delgado.
EA: -¿Qué organizaciones son?
BG: -Entre las más importantes están Antorcha Campesina, Larcez, Movimiento Nacional Afromexicano, Costa Verde, los movimientos municipales de afros y también varias comunidades y varios ciudadanos con liderazgo autónomos en cada región indígena del estado de Guerrero.
EA: -¿Qué plantea esa agenda?
BG: -El desarrollo sostenido y sustentable. Es una agenda que abarca el periodo gubernamental sexenal. Nos costó tres años hacerla, a través de consultar directamente a los pueblos indígenas y afros, y nosotros creemos que resume el anhelo de desarrollo de los verdaderos pueblos y de las verdaderas… los que viven en cada comunidad.
EA: -Hay una situación conflictiva ahora, con el nombramiento del nuevo delegado estatal de la Cdi…
BG: -Efectivamente. Fíjate que uno de los ejes de la agenda es los derechos políticos y la participación ciudadana, y nosotros hemos difundido y promovido que participen todos. El problema de los nombramientos de delegado [de la Cdi] y de secretario de Asuntos Indígenas, es que se hacen muy coyunturales. A nuestro juicio, los gobiernos, sobre todo el estatal, que impulsa para pedir programas federales a organizaciones muy definidas: son los mismos para todos los proyectos…
EA: -Definidas, ¿en qué sentido?
BG: -Son dos organizaciones plenamente identificadas, que nacieron hace muchos años y, consecuentemente de eso, entiendo que, independientemente que sirvieron en su momento, tienen un desgaste natural, dialéctico, que no se puede contradecir. Y, entonces, en la asamblea permanente, que denominamos APOIA, la idea es que participen los verdaderos actores de las comunidades y de las organizaciones, porque, si no, estamos repitiendo lo mismo, con temas muy coyunturales siempre.
EA: -¿A qué organizaciones te refieres?
BG: -Con todo respeto, a la UPOEG y a la CRAC. El año pasado su lema o su bandera de lucha era la CFE, las tarifas eléctricas, ahora es la llamada autodefensa, pero siguen siendo [ininteligible]. Entonces, nosotros constituimos un grupo de mujeres y hombres y de organizaciones que le dieran cause a la demanda social, pero no dependiendo de los gobiernos, ni federal ni estatal, sino que cada quien coadyuvara en opinar. Y ahorita estamos reunidos para entregarle un verdadero plan de trabajo al gobierno federal, y con limitaciones, y, además, dentro de los cauces reales, no levantando falsas expectativas en la gente, no promoviendo rebeliones. Es un proceso sumamente organizado.
EA: -Sin ánimos de confrontar, pero, ellos dicen algo similar: Nosotros somos quienes representamos a las comunidades…
BG: -Bueno, ahí sería revisar esa práctica. Si verdaderamente representan a las comunidades, ¿por qué están los conflictos? El conflicto nace en la comunidad, se desarrolla en la comunidad, su comunidad. ¿O las preparan para beligerar?
EA: -Incluso, ahorita, con los acontecimientos de Ayutla, de Teconapa, se da una confrontación entre UPOEG y CRAC…
BG: -Es producto. Yo entiendo que, no solamente en el país ni en Guerrero sino a nivel internacional, el proceso lo podemos vivir como un proceso de formación, de capacitación, de interlocución permanente, de comunicación permanente, y si tomas los asuntos solamente en la coyuntura… protestan, y los llaman a reunirse con el gobernador, con el secretario de gobierno; creo que estamos haciendo cacicazgos… por cierto, malos cacicazgos, que no tienen nada atrás.
EA: -O sea: el gobernador los está convalidando.
BG: -Convalidando. Eso lo queremos compartir, porque es lo que están expresando las gentes aquí. O sea, los usa como sus instrumentos de combate, o sus procesos de legitimación o que se llame.
EA: -Entonces, ¿cómo es la relación entre ustedes y el gobernador del estado?
BG: -De respeto. Respetamos su política…
EA: -Es decir: ¿Hay dependencia?, ¿independencia?...
BG: -No. Yo creo que para el tema de los asuntos indígenas y afros hay demasiado pocos recursos como para desgastarnos en el gobierno del estado. Le hemos hecho varias propuestas de primero invertir en la consulta, invertir en el reconocimiento constitucional, a fin de que la federación… siendo Guerrero un estado tan pobre, no genera recursos. Digo, la SAI tiene recursos solamente para pagar una abultadísima nómina de dirigentes indígenas o ex dirigentes indígenas, que no está resolviendo ni el asunto indígena ni el asunto afro.
EA: -Proponen una agenda, pero no van a trabajar con el gobierno de Guerrero.
BG: -No. Algunos temas tienen que ver, como educación, las secretarías que están descentralizadas… pero, la idea es trabajarla con incidencia de la instancia federal.
EA: -¿Qué temas trabajarían con el gobierno estatal y cuáles con el federal?
BG: -Yo creo que con Guerrero muy pocos, con Guerrero casi ninguno. Con Guerrero… más que con el estado, con la federación.
EA: -¿Qué temas son?
BG: -En el asunto afro, el reconocimiento constitucional, tanto con el ejecutivo y el legislativo. Pero, a nivel federal, se trata de vivienda, de ejes carreteros, de unidades de salud, del reconocimiento a los bachilleratos interculturales, y su presupuesto, no solamente reconocerlos. De temas como la migración, el empleo mal remunerado; y otros temas que quizá podríamos trabajar con Guerrero serían el de la autonomía, mayor participación ciudadana, reglamentar las consultas, que tiene que ver con los dos ámbitos: gobierno estatal y federal.
EA: -¿A qué te refieres cuándo hablas de la autonomía?
BG: -Nosotros entendemos que el Estado mexicano tiene una constitución general, pero que también los organismos internacionales y los acuerdos internacionales se elevan a rango constitucional… de acuerdos en esa materia, donde el pueblo pueda, de manera reglamentada, ejercer sus puntos de vista para su desarrollo, que impiden su desarrollo, porque no entendemos la autonomía como hacer lo que nos dé la gana sino tener oportunidad de participar. No sé si se oiga bien: tener un buzón donde meter nuestras propuestas, y que se nos oiga.
EA: -Pero, ¿esto no es una sustitución de la labor que debieran hacer los ayuntamientos?
BG: -Sí, nomás que, como que se hicieron… este… un marco mejor que comercial y gerencial ahora los cabildos, que encabezan los presidentes y, efectivamente, abandonaron su función. A la mejor, en el ejercicio de la autonomía también lo proponen, y ahí sí que los pueblos se eligieran con sus tradiciones de antes, de revisar la cuenta pública, de revisar el perfil de los alcaldes. Ahí sí coincidimos de que los partidos públicos tienen mucha culpa del deterioro organizativo de los pueblos.
EA: -Parece ser que el peso político se va desplazando de los pueblos hacia los partidos políticos, y hacia las organizaciones, como si la vida municipal, como si la vida de los ayuntamientos fueran cascarones vacíos. Al institucionalizarse, los movimientos, ¿no tienen enfrente ese riesgo, el de la institucionalización, y el de repetir esos mismos vicios?
BG: -Bueno, nosotros propondríamos, en ese sentido, el requerimiento de que el estado recobre su eje rector, que sea el rector de la política pública, efectivamente, a través de una serie de… depuración, de liderazgo, de funcionarios, sin duda alguna, y los presidentes pudieran venirse… con todo respeto, han cometido la estupidez que han sido rebasados, y eso no lo dicen en la campaña.
EA: -Azoyú, por ejemplo, acaba de declararse municipio multicultural, que es entrar, según lo veo yo, en la pelea por los recursos…
BG: -No tiene mucho de malo porque coincide con la constitución, lo malo es que no tiene práctica de reconocimiento identitario, que realmente pasara eso, como sucede, eso sí, en algunos pueblos indígenas: tienen su propio desarrollo identitario, su propio territorio, su propia pertenencia, que en los pueblos afros todavía no encontramos. Precisamente una de nuestras peticiones es que se invierta recursos de la vía federal para lograr esa penetración identitaria.

domingo, 15 de mayo de 2011

El Condesa de Bertín Gómez Junior: bolereando algunas baladas


12 de mayo

EDUARDO AÑORVE

CUAJINICUILAPA

Ellos son un grupo, y se llaman El Condesa de Bertín Gómez junior, a diferencia del grupo musical de su padre, el creador del Condesa Tropical, quien tuvo éxito con éste en los años setenta y ochenta, después de haber estado en el mítico Mar Azul, donde compuso y cantó canciones como Yola, Mañanita triste, María Dolores, Te fuistes y me dejastes y Soledad. Este grupo se compone de siete músicos, parientes, la mayoría: Bertín y Luis Javier Gómez Vargas, los hermanos que lo lideran, quienes tocan la guitarra y el acordeón, respectivamente; Faustino Gómez Gómez, en el bajo, Antelmo Balbuena, en los timbales, Toni Alexis, la guacharaca, Gabriel Gómez Vargas, platillos y coro, y Harry Ortega, las congas.

Son originarios de Puerto Márquez y llevan seis años tocando y, del mismo modo, llevan seis discos en su haber: Capullito de rosa, Tributo a mi padre, La negrita del Condesa, El desprecio de Chencha, Kiwa Kawama y Lágrimas de mi barrio.

En una entrevista de banqueta, improvisada, ocurrida de repente, cuando este reportero encontró al grupo en Cuajinicuilapa antes de una tocada en un lugar cercano, se les pregunta a los dos hermanos, Bertín y Luis Javier, aspectos generales del grupo y de su música porque, curiosamente, a pesar de su fama, no es fácil encontrar datos tan elementales como ellos.

La fama los persigue, los sitios donde se presentan se llenan y la gente baila y canta sus canciones con devoción, con enjundia, apropiándoselas, sufriendo las letras sufribles y gozando las gozosas; sin embargo, platicar con ellos es sencillo: son accesibles, amables y generosos, incluso, en cierto momento parecen tímidos o no acostumbrados a dar este tipo de entrevistas.

-Bertín, ¿cómo comenzaron?, ¿a quién se le ocurrió la idea de hacer un grupo musical?

-La verdad, nació la idea allá, estábamos en Estados Unidos con mis hermanos, y, pues, de allí empezamos a agarrarlo como un juego, ¿no? Y se vino haciendo, ya, más en serio la cosa. Pero, primero nos gustaba la música… No la música costeña, la música pop, rock, y era lo que queríamos tocar primero, ¿no? Y, la verdad, no nos funcionó, pues, nosotros… Nos fue, como quien dice… No tocamos mucho tiempo esa música, simplemente era un gusto que teníamos que, pues, nos dimos cuenta que no era lo nuestro.

-¿Cuánto tiempo tocaron esa música?

-Pon tú que unos tres o cuatro meses…

-¿Allá, en Estados Unidos?

-De allá nos venimos ya con la idea, pero, empezamos aquí a tocar, así, la música, y la verdad, no…

-Para ubicarme mejor, dime, ¿qué edad tienes, Bertín?

-Yo tengo 32 años.

-¿Por qué hacer esta música?, ¿por qué hacer bolero, por qué hacer cumbia?

-Mira, la idea empezó… Nos ubicamos, siempre hemos tenido el concepto de nuestro papá, pues, Bertín. Y, la verdad, el nombre de mi papá y toda su trayectoria, que ha tenido aquí, en el estado, nos ha abierto las puertas, nos ha dado las ideas para enfocar lo que hemos estado haciendo. Y, claro, los boleros, las cumbias, las charangas y, las composiciones de mi hermano han estado dando resultado.

-¿Quién compone, Luis?

-Luis, sí. Y es cómo nace la idea de los boleros, y, dice la gente, no lo digo yo, que nos queda bien la música que tocamos, y es porque hemos estado trabajando, si no, pues, ya nos hubiéramos detenido y nos hubiéramos dedicado a otra cosa.

-Hace unos tres años los vi tocar en Huehuetán, pero estaban ensayando, los escuché tocar otra cosa, otra música, y me dije: Estos chavos son buenos

-Bueno, a veces hacemos eso para desestresarnos, pues, porque ya ves que casi seguido tocamos lo que traemos, lo que la gente escucha y a nosotros, pues, nos estresa, pero a la gente le gusta, y es por eso que estamos haciéndolo.

-¿Cada cuándo tocan?

-Para serte sincero, casi diario.

-Están en la cúspide.

-Se puede decir que sí, nos dice la gente que sí…

-Es curioso, todo mundo dice va a venir a tocar Bertín Gómez, no dice va a venir a tocar El Condesa de Bertín Gómez junior; ustedes, ¿cómo ven eso?.

-Mira, lo que pasa es que nosotros hemos elegido, ahorita, ponerle al grupo así, Bertín Gómez y su Condesa, porque han salido otros Condesa, ¿no?, que, para que la gente lo identifique más rápido, que nosotros somos Bertín Gómez y su Condesa.

-Como Mar Azul… hay como ocho Mar Azul…

-Ajá, exactamente. Hay varias Luz Roja. Por ejemplo, hay otras personas que agarran el nombre, El Condesa, y, para que, pues, nos identifiquen.

-Yo creo que ustedes ya tienen un sonido hecho. Luis, ¿tienen un sonido hecho, tienen un estilo? Si es así, ¿cuál es la característica del sonido que ustedes tienen?

Luis: -Pues sí, el estilo que le vamos dando con el acordeón y la guitarra. Bueno, en sí es todo el grupo.

-¿Cómo hicieron para llegar a ese sonido? Lo que se escucha, de ustedes, últimamente parece que tiene influencias de El Gran Silencio, de Celso Piña…

-Yo sí tenía, todavía tengo la inquietud de hacer así algo como rapeado, como hip hop, como rap, algo así, y, pues, ahí le vamos combinando un poquito sobre eso, sobre las cumbias, el merequetengue, ¿sí? De hecho, por ahí tenemos la colaboración, con unas canciones que hicimos, de Algo sano, con un amigo, un rapero de Guanajuato; tuvimos la suerte de grabar con él…

-¿Compones? ¿Qué canciones has compuesto?

-Tengo algunas como El desprecio de Chencha, La negrita del Condesa, Kiwa Kawama, Algo sano, Bailando pega’o, este, bueno, Brillas linda…

-Brillas linda, está en su momento, ¿no?

-Sí.

-¿Y por qué salió esa canción?, ¿qué dice?

-Bueno, esa canción nace… se la compuse a mi hija, mi hija se llama Luna… cuando nació, decidimos ponerle Luna, y ya de allí nace la idea, ¿no?, de que: la luna, mi inspiración, que brilla bien linda, ¿no? Aunque la gente se la dedica más a su pareja, ¿no?, algo más romántico, a su pareja, pero ya sin… Sí, en lo personal es para mi hija, ¿no?

-Se ha convertido en una canción de amor.

-Sí, va para eso, pero ese mensaje sí está para mi hija, ¿no?

-Ha habido un cambio en sus canciones; antes tocaban cumbias, corridos y boleros costeños, preferentemente, ahora vemos en su repertorio algunas baladas. ¿A qué se debe ese cambio?

-Bueno, ese tipo de música también le gusta a mi hermano, a Bertín, y decidió ponerle el estilito, el estilo de la música costeña: hacer un bolerito, pero, algo bien costeño, ¿no?

Al final de la entrevista, mientras se toman algunas fotos, Bertín decide que sea el grupo quien pose, y así se hace, y entre broma y broma y prisas para acudir a cumplir su compromiso, se anima a pedir a este reportero que ponga las cosas como son, que diga que no todo lo negativo que se dice de ellos y de su padre es cierto, que se han dicho y escrito muchos infundios en su contra, pero esos detalles deben ser motivo de otra entrevista, la que no se pacta pero se espera, aunque sea espontánea.

lunes, 29 de marzo de 2010

Fernando Herrera, trovador de la nostalgia (2ª parte)

Fernando Herrera, trovador

En esta segunda y última parte de la entrevista que El Faro le realizó al trovador costeño Fernando Herrera Cipriano él habla de su trabajo, de las canciones que su público prefiere, de otras actividades suyas, como la enseñanza de guitarra según un método suyo muy peculiar, de algunos de sus proyectos de regresar a México. Entre otras cosas interesantes, nos da su visión de la bohemia.

-¿Qué canciones te piden más?

-De las canciones que piden más son: Amor eterno, Mi viejo. Son canciones sentimentales; piden de Los Bukis, también; de José José piden mucho Almohada; y de los románticos, la clásica en los tríos, Gema, Tres regalos. En la trova, para calarte, te piden Ojalá, canciononón, en armonía, letra. Ya, los más conocidos piden canciones más…

-¿Específicas? El paso de la canoa…

-Fíjate que El paso de la canoa allá, como no me ha topado mucho con la gente de acá, he ido a fiestas así, pero muy poco, el público que tengo yo allá es, por lo general, de diferentes países…

-¿En dónde tocas, para entender mejor esto que me estás platicando?

-Mira, yo toco en restauranes México-americanos; ahí va el folclor nuestro, también, esa es otra parte, también, que yo he explorado: Cielito lindo, El rey, Si nos dejan, Solamente una vez, Bésame mucho. Son canciones también muy buenas, la mera verdad. Guantanamera, La bamba, Cuando calienta el sol, son canciones clásicas que los americanos dicen: “Oye, México también compuso, son canciones que tienen buena letra”. Y las cantan también.

Esa es un área, y la parte de las fiestas particulares, esa es otra, donde allí sí te vas a encontrar un colombiano y hay que cantar una canción de Colombia; entonces, ahí puedes cantar a Juanes, La camisa negra; también me la sé; son canciones de mucha letra. Yo siento que, de repente, no me acuerdo, pero, ya estando allí, la gente me hace sacar las canciones.

-¿No tienes apuntador?

-No, no, no. Fíjate que, cuando pongo la máquina de ritmos piensan que allí está la… La apago y yo sigo cantando sin caja de ritmo porque, el otro sistema es que yo llego a cantar las canciones pegaditas, pegaditas. Cuando la gente está emocionada y está cantando, lo que yo hago es darle más emoción, es decir: el otro día, un amigo me contó las canciones, contó treinta canciones pegaditas que estuvimos cantando aquí.

-Hemos hablado de la bohemia, ¿qué es ser bohemio, qué es la bohemia?

-Mira, ser bohemio no es necesariamente ser uno borracho; yo pienso que la bohemia está entre el romanticismo y la transmisión de emociones en relación a la mujer. Hablar de bohemia es hablar de mujer, hablar de emociones, emoción hacia al padre, hacia la madre, hacia los amigos; una bohemia es entregarse y embelezarse en armonías, en letras, en poesía y, claro, acompañado en la mayoría de las veces con bebida. Lo que pasa es que muchas veces lo bohemio se relaciona mucho con el vicio, ¿no?, y hay gente que se ha muerto realmente en el vicio.

Yo no tomo gran cosa, me tomo unas dos, tres, ¿por qué?, porque es una forma de estar en el momento disfrutando con la gente también, diciendo “salud”, pero hay que cuidar la salud, no hay que llegar a los extremos.

-¿Cumbias?

-También, es un ritmo alegre. Las cumbias que… a mí me gustaría aprenderme un montón, pero allí voy un poco a la zaga. Yo retomo desde Los Bukis, La najayita, y últimamente he puesto de Mike Laure, de las canciones viejitas: El tiburón, La rajita de canela, El caimán, 039…

-Y, ¿de la Costa?

-Lo que pasa es que son muchas canciones y hay que aprenderse las letras bien. Sí tengo en proyecto aprenderme cumbias porque la gente quiere bailar también. Ahora sí que tengo una tarea. Por otro lado, yo casi no voy mucho a las fiestas de la gente de la Costa.

-¿No quieres, no te invitan?

-En mi caso, la gente que se va para allá [USA], quizá ellos no se criaron en el ambiente en que yo me crié; lo que yo hago, el trabajo que yo hago no le ven mucho atractivo, dicen: “Yo prefiero corrido, prefiero otra cosa, no más”.

-¿Estarías dispuesto a incursionar en los corridos, por ejemplo?

-De hecho, sí, estoy tratando de meterme, aunque me cuesta más trabajo porque no es mi fuerte, pero, sí es bueno: cuando uno interpreta un corrido también hay que meterse en la letra y ver cómo la gente mexicana, de diferentes partes de la República, lo trae en la sangre… los gritos, la emoción… No sé, les llena bastante. Una historia, ¿no?, un corrido.

-¿Qué tiempo tienes tocando?

-Ya, más de treinta años, pero no ha sido en forma. Dedicado así, serán… Es que ha sido por etapas: en un tiempo he metí duro, después, cuando me casé le bajé un poco, por los hijos. Hay que tratar de darle educación a los hijos, necesitan atención. Me divorcié y empecé, desde el 2001, ya le he estado dando más duro; llevo como unos nueve años.

-¿Constantemente?

-Constantemente, hace tres años, ya diario. Y lo que hice yo… por lo general trabajaba con tríos, con duetos, siempre auxiliándome de otra voz y de otra guitarra. Pero, volvemos a caer en esto: esto es un trabajo, es una carrera; entonces, hay gente que no va al mismo nivel que uno en la carrera, hay gente que se conforma con las mismas canciones todo el año, y para mí no va eso. Tantas cosas bonitas que hay que descubrir, como dices: cumbias, corridos, otros artistas nuevos que hay. El cerebro da si lo pones a trabajar, pero si no le gusta a uno estudiar, pues, no. En este caso, me ha hecho que yo mejor siga mi carrera solo. Me decidí; digo: “Voy a intentar un año como solista, con la gente en fiestas particulares; si me va bien como trabajito lo sigo haciendo, si no, vuelvo a mi trabajo”. Pero, al parecer me está dando resultados porque me llama la gente.

-¿Cuántos años llevas como solista?

-Tres años. Ha sido lento, primero, tener que estar esperando que alguien me llame, ¿no? Y ya, últimamente, me llaman constantemente, o sea, tengo trabajo todo el año. Doy clases, también, de guitarra para un mariachi juvenil de Utah, en West Vailey, en una escuela, no es base, pero es un programa extra para los alumnos. También doy clases particulares, le he enseñado a gente a tocar guitarra con el sistema que yo tengo, que es práctico, sin tanta teoría. Es empírico, pues, así como me enseñaron a mí y otras cosas que he anexado, con técnica de guitarra a guitarra. Dos guitarras, a ver, tú tienes una guitarra y yo tengo otra, vamos a empezar con el ritmo de la mano derecha y vámonos, luego, luego. Una balada rítmica: un dedo que va aquí, a la media hora dos dedos, tres dedos, y ya se llevó el Do mayor y ya se llevó un ritmo la persona en la primera clase. Hago que sea un método más rápido; el que va a aprender y que le gusta, va a seguir; y tratar de no darle mucho, si no se satura.

-¿Dónde vives, dónde has vivido?

-En West Vailey, en Utah. Me fui en el 88, llegué a Santana, California, con el amigo Salazar, Javier Salazar, que en paz descanse…

-Que también era músico…

-Sí, también era compositor. Él era, como todos, ¿no?, que tenemos de músico, poeta y loco, todos tenemos un poco. Él soñaba con que le grabara alguien grande, él sí buscaba fama, él sí pensaba como otra gente que yo conozco. La mayoría de los compositores sueñan que les graba una canción alguien, a un nivel bien, aunque no ganen, y sueñan y gastan mucho tiempo, gastan dinero. En el caso de Salazar, yo recuerdo que rentaba hasta un local, compró instrumentos, pagaba músicos, y finalmente no se hizo nada. O sea, es una carrera muy difícil. Por eso yo le digo a la gente que, pues, que si alguien empieza a meterse a estudiar esto lo tome… primero ver si lo que él trae lo va a pulir, si realmente trae talento y, luego, lo último, es que a la gente le guste lo que tú haces, y ver a qué sector va dirigido.

-Por eso no compones…

-No compongo porque no me late mucho, es decir, y, además, ¿cómo voy a componer algo? Por ejemplo, las canciones que yo canto, que interpreto, digo: “Oye, pues, esto vale la pena”. Te mueve, me transmitió algo el compositor. Entonces, yo, tengo que darles algo también; pero, algo sencillo: “Te extraño, te quiero mucho…”, eso no dice nada…

-Perdón, ¿y Manzanero? Esta tarde vi llover,/ vi gente correr/ y no estabas tú…

-Pero tiene mucha… Manzanero es muy bueno, es muy bueno en armonía, en cambios, no compuso sencillo él. Sus letras parecen sencillas, pero fíjate la forma de hilvanar. Ahora, hay otra: ellos, como nacieron antes, nos ganaron las formas, los modelos de canciones.

-Agustín Lara…

-Agustín Lara también es de los buenos, aunque ya mucha gente se está olvidando de ellos. Está María bonita, Solamente una vez, esas canciones. Yo, eso es lo que hago: precisamente, la labor que yo hago de esto con la guitarra, es que con esa guitarrita transporto todo ese montonal de discos viejos que la gente tiene guardados ahí, pero los hacemos vivos, los volvemos a revivir. Por ejemplo, Noche de ronda, esa canción; alguien dice: “Vamos a cantar algo de Agustín Lara”, y sí, lo logramos, revivimos a cada artista en ese momento.

-José Alfredo…

-También, claro, ese sí es pueblo, pero pueblo pueblo; ese sí es de los bohemios, pero de hueso colorado. Cuando la gente está tomada, ya en ese ambiente, o quieres que tome, empiezas a cantar esas canciones y, parece nada, pero envuelven: Ella, El rey, y te sientes mexicano cien por ciento. José Alfredo Jiménez está expresando el machismo pero el machismo romántico, el machismo bravío.

-Juan Gabriel…

-Tiene, tiene también Juan Gabriel; las letras de muchas de sus canciones… a mí me gustan más las canciones viejas, desde No tengo dinero, desde aquella época… Amor eterno, y no, cuidado, tiene letras, lo que sea, muy buenas.

-¿Es difícil vivir en Estados Unidos?

-Para mí no ha sido difícil, para mí ha sido una aventura, en donde he ido a aprender, me he divertido, he pasado otra etapa bonita, allá. Aquí también las viví, en la prepa, en Cuaji, en la carrera, en Chilpancingo, gracias a mis padres. Pero allá, la mayoría de nosotros vamos a hacer dólares, a hacer casa, a tener carro, negocio; vas con esa idea: “Voy dos años y me regreso”. Pero al llegar allá, es otra etapa, porque yo estaba acostumbrado a depender de mis padres; al llegar allá, me digo: “Yo voy a demostrar que yo las puedo solo”. Entonces, vuelvo a caer otra vez, la guitarra me ha salvado, porque llegando allá, me llevan con los amigos, y ya los amigos me empiezan a buscar trabajo, y ya los amigos: “Cuando gustes, aquí está mi teléfono”. O sea, la relación, siempre, por medio de la guitarra, de la música.

Y ya en el trabajo, cuenta el empeño que le puse yo, y volví a estudiar inglés. Lo primero que hice fue comprar un diccionario bilingüe y a estudiar inglés en las tardes, a aprovechar el tiempo.

-¿Eres disciplinado?

-Tengo cierto disciplina, sí. Es decir, mis metas no son muy grandes pero las pocas que voy haciendo, yo creo que las voy haciendo bien. Yo dije: “En la vida, nadie me lleva presionado a que yo tenga lo que otros tienen a mi edad”. Yo sé que todos vivimos a diferentes niveles de vida, en diferentes etapas.

-¿Piensas regresar acá?

-Sí. De que pienso regresar para acá, sí. Precisamente lo que estoy haciendo con mis venidas últimamente, es socializar más, y al socializar, volverme a reinsertar otra vez a mis raíces. Cuando tú me preguntas esto, de si quiero volver acá, por supuesto que sí; el plan que tengo, más adelante, que diez años se van volando, que quince se van rápido, entonces, es estar seis meses aquí, en Guerrero, en diferentes partes del estado, porque ya tengo varias conexiones para trabajar, y hasta para llegar de incógnito, para descansar, una semanita, cosas así.

Yo quisiera, ya, regresar, pero tengo la tarea de mis hijos, de 18, 15 y 12 años. La labor ahora es ser padre, también venir a ver a mis padres, estoy en una etapa en la que tengo que ver de dónde vengo y lo que viene detrás de mí; tengo que estar compartido, en medio, ¿no?

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