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martes, 21 de mayo de 2013

Entrevista con el Primer Representante del Reino de Guajenicuilapan


Conversaciones Imaginarias
por Sátira

Sátira es la femme del sátiro
dedicada a censurar acremente
o poner en ridículo a quien no se lo pida.

En ésta su primer entrevista que Yrinengo de La Oya y Flor, Primer Representante del Reino de Guajenicuilapan por una corta temporada, le da a un medio informativo sin dinero de por medio, él habla dispersa rumores que se ciernen sobre su administración, además de dar datos duros que sostienen su afirmación de que este reino es uno de los más seguros de cuantos existen en este hemisferio y sobre los beneficios que traerá el nuevo mercado, entre otros temas. Esta reportera se quedó gratamente sorprendida porque 
Sátira: Señor Primer Representante del reino de Guajenicuilapan, Yrinengo de La Oya y Flor, empecemos con todo lo que la gente se pregunta: ¿Es cierto que el palacio real es habitáculo destinado a fornicios y culiaciones a redoble y mandoble entre los nobles de su corte y damas de compañía que los asisten?
Yrinengo: Mira, mira compañera reportera, vayámonos teniendo respeto por favor. A mí no me hables de botánica ni de zoología, porque yo no sé nada de floraciones y desfloraciones ni de inseminaciones y no sé qué tantas cosas mientas, porque lo que yo estudié, y a mucha honra, fue un curso intensivo de como apayanar los pasillos del H. Congreso de la Entidad, donde acaricié con mis toscas manos de hijo de campesino criado con chipile y yerbamora la delicada cartera de fina piel donde quien era entonces mi señor y noble cargaba sus importantes papeles. Después, en un golpe de suerte, me tocó llegar a ocupar uno de esos importantes cargos, donde lo más importante fue que por fin pude probar las mieles del dinero ajeno...
Sátira: ¡Pérese, pérese Señor Representante! No sea mata morbo, porque usté está obligado por ley divina a complacer el morbo de los achichincles que gobierna, y no respondió mi pregunta. No se haga de la boca chiquita, que lo veo medio jetón... Jijiji... Es broma, su majestad, no haga caso de cosas de una que pregunta a tontas y escribe a locas... En realidad yo no le quería preguntar si usté la deja irineo en el palacio, sino... En fin, mejor pasemos a otro tema de importancia para la población. La gente tiene miedo por tanta inseguridad, hay denuncias contra la policía municipal...
Yrinengo: [Interrumpiendo] ¡Momento, momento! Eso sí que no estoy dispuesto a aceptarlo: en mi reino hay una seguridad hasta a prueba de ciudadanos molestos. Es más, si hasta a mí, que sólo soy un pobre negro que no se le humilla al rico, ando bien seguro con los cuatro compañeros guardaespaldas (armados con armas tan grandes que algunos apenas pueden con ellas) que la corte me ha asignado, aparte del que anda tirado en el piso de la camioneta por si hay sorpresa. Y como quiero que mi reinado se distinga por su austeridad, ni siquiera he utilizado el servicio de chofer a que tengo derecho, y por eso mismo yo ando manejando esta camionetita del año.
Es más, y para que veas que yo soy síncero de corazón, te voy a confiar que hasta yo cargo mi nueve, como cualquier hombre valiente de la Costa Chica, porque a nosotros no nos enseñen a matar, por saber cómo se mata, y en el agua hasta lazar sin que se moje la riata. Así es, en esta bolsita mariconera que traigo atravesada y que no me quito ni para ir a visita íntima con la de Cerro Indígena...
Sátira: [Interrumpiendo] De acuerdo, señor Representante, de acuerdo. No respondió lo que pregunté, pero a ver si ahora sí. Los del mercado dicen que los engañó, que no cumplió con su promesa de reconstruirlo y ahora quiere hacer uno allá, en la entrada, donde no hay posibilidades de que mejore el comercio sino que se empeore...
Yrinengo: [Interrumpiendo] ¡Pero mira nomás que negativos son! Uno que les procura su progreso. ¿Que no ven que nos estamos anticipando al futuro, que dentro de veinte, treinta, cincuenta años esa zona va estar muy poblada y van a tener una gran clientela y grandes ganancias que hasta no van a saber qué hacer con tanto dinero? ¿No ven que en el centro hay tanta inseguridad, y no se quieren salir del centro? Por eso, después de que desalojen ese edificio, vamos a venderle ese terreno a una empresa que va a poner una tienda, y ellos sí que van a poner su buen servicio de seguridad y no se van a estar quejando. A la mejor lo que hace falta es que les lleve al licenciado de la Croix y Castrado para que les haga ver las bondades de este magnífico proyecto en el que hasta él va a salir ganando, es más, su familia va a salir ganando, sus amigos, sus achichincles... 
Sátira: [Interrumpiendo] No me diga... Por cierto, se dice que anda usté ya de candidato al H. Congreso de...
Yrinengo: [Interrumpiendo] ¡Te digo, tú siempre negativa, amiga! Un día de estos te voy a invitar a dar un paseo para que podamos platicar tranquilamente, para que me conozcas muy pero muy bien, como me conocen mis amigas de verdad...
Sátira: [Interrumpiendo] ¡Mangos! ¿Y que me pase como a la de Zinpanzingo? ¡Ni muy arrecha que anduviera yo! Mejor dígame por qué no atiende a la gente: no va a las comunidades del reino, no atiende a quienes piden paz y justicia, ni a los que piden obras ni a los que piden agua. Es más, hubo gente que lo llevó al poder y ahora usté le da la espalda y allí andan llorando como mujeres dejadas...
Yrinengo: [Interrumpiendo] ¡No seas llevada ni mentirosa! Yo no dejé a ninguna mujer ni a ningún hijo ni a nadie: esas son calumnias. ¿Y cómo de que no atiendo a nadie? Si desde mi camioneta voy saludando a todo mundo y les voy deseando que dios los ayude en sus problemas...
Sátira: [Interrumpiendo] Mire, mire, mejor dígame por qué ha cambiado usté tanto, si antes era usté un buen niño, trabajador de a pie, y ahora que anda en su camioneta nueva, con aire acondicionado, parece que se olvidó de su burrita prieta...
Yrinengo: [Interrumpiendo] ¡Pinches viejas! ¿Ves? Tenías que salir con tu batea de babas. Por eso no me gusta hablar con cualquiera, por eso las escojo hasta para ponerles casa. Pero no a mulas como tú, porque esas no paren, no como las burritas prietas... [Fin de la grabación]

lunes, 12 de septiembre de 2011

SHAVITA CRUZADO, PRESIDO Y NO ME VOY NI A CHINGADAZOS

Por Sátira

Aprovechando que se lo topó en un restaurante, esta reporterucha abordó al digno presidente interino de este pueblucho para entrevistarlo, toda vez que la gente maledicente dice pestes del gobierno de Shavita Cruzado, y buscar que él de su propia boca aclarara esos infundios, como puede desprenderse de esta conversación que se transcribe tal cual, sin agregarle una coma, para ofrecerla a los millares de lectores de esta columnucha que aparece de cuando en cuando, al grado que ha dejado de ser eso para convertirse apenas en un entremetiche o palo que se utiliza para apuntalar algún techo que puede caerse.

Sátira: Señor presidente, mucha gente se pregunta, al verlo tan activo y preocupado por los problemas del pueblo, atendiéndolos, atendiendo y resolviendo las quejas de los ciudadanos, incansable, repito: mucha gente se pregunta cómo le hace usté si apenas hace unos meses, precisamente antes de tomar el poder, se encontraba usté casi casi al borde de la tumba -es una expresión, claro está-, entonces se le veía enfermo; pregunto: ¿cómo le hizo para recuperarse, para verse tan lozano, tan activo, tan lleno de vida?

Shavita Cruzado: No es por dártela a desear, esta pesada vida de responsabilidades y sufrimientos que me heredó mi querido hermano Chepe, pero, por alguna razón que no entiendo, desde que tuve que emplearme a fondo para elegir mi nueva camioneta, el color, el modelo… vieras qué difícil fue, sobre todo negociar con el Cabildo que aprobara la compra de esa camioneta: tuve que pagarles las llantas de sus carros, tuve que volver a darles diversión llevándolos a comer y degustar algún güisqui después de cada sesión de trabajo… Pero no seas mal pensada: vamos a comer a cualquier restaurante de mariscos no porque nos queramos gastar el dinero del pueblo en esas cosas sino porque estamos dándole circulación al dinero y reactivando la economía de Guaje de ese modo. Como vez, uno piensa en todo: si no fuera uno, ¿quién iba a tener pa comprar Buchanan 18 años por cajas, por ejemplo?, ¿y qué iba a pasar con esos comerciantes y restauranteros que ahora han aumentado sus ventas con nuestras compras? Porque has de saber que en este Ayuntamiento no soy el único que las compra y las bebe ni se da la buena, también en Obras no cantan mal las rancheras, y uno que otro regidor…

Pero, te decía: desde que ya no tengo que comer en mi casa sino en otro lugar donde sirvan una buena comida, desde que hay gente que se preocupa por mi seguridad… porque debo decirte que mis guaruras no sólo me cuidan por ser yo presidente, sino porque me estiman, porque la gente me estima. No sé si me estiman tanto como a mi amado hermano Chepe, el que me dejó el cargo, pero sí puedo ver que los funcionarios se desviven por atenderme, por quedar bien conmigo, como es el caso de los policías, que cuando ando bebiendo quieren andar conmigo, acompañarme, cuidarme, y no puedo mandarlos a que se vayan a cuidar a la gente si a quien quieren cuidar es a mí, no puedo causarles alguna decepción, no puedo despreciar esa muestra de aprecio que me dan.

Te decía, pues, que desde que yo mando aquí, por decisión de la gente, pues, no quiero que se malentienda, porque yo también fui electo, yo iba en la planilla que ganó. Bueno, desde que yo soy el presidente, como que me siento nuevo, como que me dan ganas de disfrutar esta nueva oportunidad que la vida me da de servir a mi pueblo, a mi gente que tanto quiero; me siento rejuvenecido, me siento con fuerzas de hacer cosas atrevidas… [Bajando la voz:] Es más, ahora hasta ganas de picar me dan. Ya lo dijo Pegamento: El picao picá quiere. ¿Tú no tendrás…

Sátira [Interrumpiendo]: ¡¡¡Ssseeeñññooorrr ppprrreeesssidddeeennnttteee!!!, ¿qué va a decir la sociedad si se entera? Déjese de cosas y mejor descífreme esa frase de su hermano y antecesor: Cuídense del que viene. ¿Era una profecía o qué?, ¿le sabía algo o nomás le hablaba al tanteo?

Shavita Cruzado: ¡Ah, con ese Chepe! Ése está enfermo, ¿no te enteraste, tú que de todo pareces enterada? ¡Decía cada cosa! No, perdónalo, ese Chepe no sabe lo que dice ni lo que hace, si no , ¿tú crees que me hubiera dejado esta minita de oro? ¿Tú sabes que ni siquiera cobraba el diezmo, ése se lo dejaba a Mingo… bueno, es un decir, porque nosotros, yo, desde que yo entré, al de Obras no le mochamos el clásico diez por ciento; que él de su voluntad y por agradecimiento a que le dimos chamba nos pase un treintón, ya no es culpa de uno, que él sea tan generoso, que él quiera quedar bien con uno.

Pero, te decía: Ese Chepe se la pasaba tanto platicando con dios que no tenía tiempo para atender las cosas de este mundo; con decirte que ni a sus mujeres… pero eso a ti qué te importa, ni a mí, claro. A mí lo que me importa es que nos aprueben obra tras obra, es decir, que nos autoricen las obras que gestionamos, por el bien del pueblo, claro está, porque nosotros no somos como otros que han gobernado y se llevan el dinero del pueblo, nosotros no permitimos que el dinero salga, nosotros hacemos hasta lo imposible porque el dinero se quede aquí, que no salga de las bolsas…

Sátira [interrumpiendo]: Oiga, don Shavita, antes de que se me pase: ¿Cómo está eso de que la gente dice que en Guaje roban de día y de noche, que los pleitos entre bandas de cholos son cosa de casi todos los días…

Shava Cruzado [interrumpiendo]: No, no, no, eso es falso de toda falsedad. No es cierto que los cholos se chinguen en la vía pública casi todos los días; será que se chingan casi todas las noches, eso sí lo acepto, pero lo otro es falso, eso no es verdad. Claro que el otro día sí que armaron una batalla campal, el sábado, en una boda y de día y en el centro del pueblo, pero el asunto no fue tan grave, no hubo muertos, por ejemplo; es cierto que hasta a la policía cargaban acongojada, pero… Por cierto, no es cierto que en todo Guaje roben: yo, en mi casa, no he visto que nadie se meta a robar o no he visto que le anden robando a nadie, ni ninguno de mis familiares ni amigos me ha dicho que les hayan robado o algo así… Es más, por donde quiera que yo ando no he visto que roben o asalten, no me ha tocado nada de eso, por eso te puedo decir con certeza que en Guaje no roban, que en Guaje no hay mañosos, que Guaje es un pueblo seguro…

Sátira [interrumpiendo]: Mire, mire, que no está en campaña, don Shavita. En fin, mejor explíqueme cómo está eso de que usté urdió el despojo de la cancha de futbol del Barrio del Panteón…

Shavita Cruzado [interrumpiendo]: Momento, momento, ése muerto no lo cargo yo, que lo cargue el que quiera ser presidente, como Chepe… ¡Ah! No, no, a ése ya le dieron chance y no aprovechó, el muy… Perdón, ¿Cuál era la pregunta? ¡Ah, sí! Mira, yo, como todos nosotros en mi familia, siempre estamos viendo por el bien de Guaje, de nuestro Guaje querido, porque como nos enseñó nuestro padre, nosotros somos gente de trabajo, de bien, somos gente honesta, y puedes preguntarle a cualquiera de mis hermanos, ellos te lo van a decir.

Pero, no, la gente dice muchos chismes, sobre todo ese periódico de Marquelia, que es de gente de fuera, que no es gente de nosotros; nosotros por eso tenemos nuestro periódico, y ése sí es de aquí y ése sí dice la verdad, y no porque le damos una corta feria cada mes, porque, en verdad, lo que le damos es una caca de perico, un dinero de nada, tres mil quinientos pesos al mes, sino porque ése periodista sí dice la verdad, sí es honesto, ése no se vende, ése no escribe bien de quien le paga y mal de quien no le paga, ése es verídico.

Pero tengo que desmentir eso que publicaron en tu periódico, de que nosotros queremos despojar a los jóvenes de su cancha de futbol, eso que dicen que porque Ulbertano, el presidente del Comisariado, es mi compadre y que por eso él me hace caso y me anda ayudando a que le donen ese terreno al Ayuntamiento para que así puedan darnos el dinero para la obra del libramiento, y es tan cabrona la gente que ya hasta anda diciendo que ya la aprobaron y que sólo falta esa autorización para que bajen los recursos, y que nosotros queremos sacar provecho de esos recursos, que nos los queremos robar, que por eso abusamos de mi compadre Ulbertano, para que desconozca el papel de ese comité que dice que es dueño de ese terreno… Es más, esos son tan mal agradecidos que ni siquiera agradecen que les regalé cinco metros atrás de la portería para que pudieran hacer el saque; ahora, después de que les regalé esos cinco metros me andan levantando el falso de que ese terreno era de ellos, que a ellos se lo donaron, que era parte de la cancha de futbol y que yo me lo robé, hasta hay uno que dice que uno ya tiene el modo de mandar a limpiar un terreno baldío con un peón, y luego le paga uno a ese peón para que encierre, para que encorrale ese terreno, y que luego manda uno a ese peón a la Comisaría ejidal para que pida los papeles a su nombre, y que después ese peón viene y le vende a uno ese terreno pa que no digan que uno se lo robó, para que uno pueda decir que uno lo compró a Julano; ahora dicen eso, eso nos achacan, a mí y mi hermano Chepe, nomás porque él también encerró atrasito de la portería de esa cancha. No, a nosotros no nos mueve el dinero, nos mueve el amor por Guaje. Se equivocan quienes…

Sátira [interrumpiendo]: Señor presidente, espere, déjeme hacerle una última pregunta, porque no todo es negativo: hay gente que dice que usté tiene buena mano, es un decir, pues, porque hasta ahorita ninguna de las palmas de a más de a mil pesos (como dijo un funcionario de su gobierno) se ha secado, eso quiere decir…

Shavita Cruzado [interrumpiendo]: Ves, como te digo. Sólo es cuestión de que no vean ustedes sólo lo malo; es más, entre menos vean lo malo, mejor, que tenemos que ser positivos. Ahí está el caso de las palmas, el caso de la unidad deportiva que lleva el nombre de mi sacrosanto hermano del alma: Si logramos que renuncien los directores y subdirectores que mandamos a cortar monte allí, en la unidad, para que no estuvieran de ociosos en sus oficinas, de seguro que nos ahorraremos un dinero que va a compensar lo que nos gastamos en embellecer la unidad. Como ves, una cosa se compensa con otra.

Es más, desde ahorita quiero dejarlo en claro para que luego la gente no ande con rumores y con chismes y con habladas: el terreno que está más allá de la unidad deportiva, rumbo a la nueva colonia que mi hermano Chepe va inaugurar dentro de un tiempo, ese terreno que era parte de las nueve y media hectáreas que donaron los ejidatarios, ese terreno que quedó suelto no tenemos la idea de mandar a encerrarlo, no vayan a creer que lo dejamos suelto a propósito, porque luego hasta ustedes, los de este periódico creen esas cosas. No, nosotros somos gente honesta, gente de trabajo, gente de bien, gente que va a la iglesia todos los domingos, a misa, y manda a pagar indulgencias para todos nuestros antepasados, para todo nuestro árbol genealógico, y hasta en ocasiones el padre le presta el micrófono a mi hermano Chepe para que diga su mensaje, pero no es porque mi hermano les haya arreglado su calle, sino porque ellos bien saben, como todo el pueblo que nos conoce, que somos gente de bien, gente de trabajo, gente honrada, gente honesta, porque ésa es la herencia que nos dejó nuestro amado padre. Amén.

Sátira: Oiga, don presidente, pero en ese terreno ya se construyó el supuesto cuartel municipal de policía, claro, aunque nadie lo ocupa…

Shavita Cruzado [interrumpiendo]: ¡Te digo, pues, a ustedes nada los complace!

[Al cierre de esta edición, esta reporterucha de 19ava seguía esperando los refrescos -titán de grosella, de preferencia- que el entrevistado le prometió para acompañar la de 18 años que le invitó; los yelos ya los había donado don Chepe.]

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