viernes, 22 de febrero de 2013

Vacilan a beneficiarios del 70 y más en Cuajinicuilapa


19 de febrero de 2013
EDUARDO AÑORVE
CUAJINICUILAPA, GRO.

Aunque algunos de ellos dijeron entender de qué se trataba el asunto, la mayoría de los cientos de ancianos inscritos en el programa 70 y más que acudieron al llamado de funcionarios estatales y municipales, de todas las comunidades del municipio de Cuajinicuilapa, se cansaron, se enfadaron y se molestaron porque no les pagaron los dineros con que los beneficia ese programa cada dos meses, aunque tuvieron que aguantar el trajín al que por tres días fueron sometidos.

Un ciudadano de Cuajinicuilapa se ufanaba de haber entendido el propósito de los tantos llamados de aquellas autoridades para que se congregaran, como les está siendo habitual, en la cancha de basketbol del centro de esta población: No es como dicen todos, que nos van a pagar, sino que se trata de que se actualicen nuestros datos para que así se puedan activar las tarjetas con las que nos van a pagar, razonaba, más o menos.

Fotografía: Hasta en el piso, sentados en espera de atención, ancianos de Cuajinicuilapa.


Sin embargo, y de modo contrario, la mayoría de señores y señoras de la eufemísticamente llamada “tercera edad” que acudió a esos llamados de los funcionarios estaban cansados, enfadados y molestos porque no les pagaron, como les anunciaron, tal vez para obligarlos a acudir.

Ahora dicen que nos van a pagar hasta el 28, comentaba otro hombre, enfadado.

Y relataba que ya llevaba dos días acudiendo desde su pueblo hasta la cabecera municipal para recibir “su pago”, encontrándose con que lo único que les pedían eran sus datos y, en una petición que consideraba absurda, que incluyera su dirección de correo electrónico para poder pagarle.

No tengo ni dirección; en mi pueblo las calles no tienen ni nombre, ni siquiera tienen número las casas, y aquí nos piden que traigamos un comprobante donde estén el nombre de la calle y el número de la casa. ¿Cómo le vamos a hacer? Si no trae uno eso, dicen que no le van a pagar. Y ahora piden ese correo... continuaba este señor.

Y ésa era una queja constante entre estos adultos, sobre todo entre quienes venían de otros pueblos: Ya vine el viernes, y gasté, pagué pasaje de ida y vuelta; ahora vuelvo a venir y me dicen que nada, que dé mi correo y no sé qué más, y volví a gastar, y ahora salen que nos van a pagar hasta el fin de mes. Y así nos traen: de aquí para allá, comentaba una señora.

Una mujer más joven, no beneficiaria del programa, que acompañaba a otra mujer mayor, se quejaba del maltrato al que estaban sometiendo a los adultos mayores: Ya llevan tres días: el viernes, el sábado y ahora lunes [18 de febrero], y no pueden salir de aquí. Que si no tienen este dato, que si no tienen el otro. Y así, si no se dan de alta no les van a pagar, les dicen, y les piden correo electrónico. Si ni la gente de aquí, de Cuaji, tiene correo electrónico, ¿cómo van a tener la gente de otros pueblitos?

Parados, en fila y amontonados, cientos de adultos mayores, de ancianos, se formaron y procuraron tener a mano los documentos que probaran quiénes eran, dónde vivían, y así por el estilo.

Algunos llevaban sillas donde sentarse, las que pidieron prestadas a vecinos del centro; otros, se sentaban donde podían, en las gradas, en el piso, incluso; esperando por horas, sintiéndose engañados porque no les pagaron como dijeron; sintiéndose burlados porque los funcionarios, tal vez también cansados, no los trataron con paciencia ni delicadeza sino con aspereza, con frialdad, con prepotencia.

Aún así, todos ellos esperan con ansiedad el 28 de febrero, con todas y las incomodidades y dificultades implicadas en esta “tramitología”, tan necesitados como están de esos dineros, y más que en estos días de ir y venir ya se han gastado anticipadamente una parte (algunos pidieron fiado el almuerzo, la comida, el pasaje), y si no tienen otro ingreso, ¿qué más pueden hacer? ¿Esperar, acaso, los nuevos programas de combate a la pobreza del nuevo gobierno federal?

Inician trabajos de nuevo mercado en Cuajinicuilapa


19 de febrero de 2013
EDUARDO AÑORVE
CUAJINICUILAPA, GRO.

Aunque mucho se ha especulado sobre el tema, y aunque el gobierno estatal firmó un acuerdo para reconstruir el actual mercado de Cuajinicuilapa, ubicado en el centro de esta población, desde hace algunos días el gobierno del estado comenzó algunos trabajos en la entrada poniente para, supuestamente, construir allí el nuevo mercado, dejando de lado el compromiso de reconstrucción del viejo mercado con los locatarios y comerciantes de aquel.

FOTOGRAFÍA: Maquinaria en terrenos del nuevo mercado de Cuajinicuilapa

En un episodio más del sainete en que se ha convertido la sustitución del obsoleto mercado de Cuajinicuilapa (entre su reconstrucción en el mismo sitio o una nueva construcción en la entrada poniente), ahora, a mediados de la semana pasada, una máquina ha comenzado a trabajar en el terreno que supuestamente adquirió el gobierno municipal de los hermanos Cruz Castro para el nuevo mercado.

A decir del encargado de esos trabajos, que se encuentra en ese sitio, y de los propios locatarios del mercado organizados, un funcionario estatal de nombre Óscar Aguirre fue quien dio la orden de trabajo para que esa máquina realice labores de nivelación del terreno, aunque estos no pudieron precisar si se trata del arquitecto Óscar Aguirre Morga, director general de Administración y Finanzas de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas o de alguien diferente.

Al enterarse de estos trabajos, dirigentes de los locatarios y comerciantes del mercado organizados, que firmaron un acuerdo con funcionarios del gobierno estatal y del municipal, se dijeron sorprendidos por esta decisión y estas acciones, toda vez que se había consensuado que no se construiría un nuevo mercado sino que se reconstruiría el del centro, y ni siquiera les avisaron si se tomó una decisión distinta, aunque ésta parece avalado por estos hechos.

Como informó este medio, el pasado 15 de enero, en una reunión habida en el mercado entre esos funcionarios y un centenar de comerciantes de allí se quedó que “en consenso con todos los presentes… la construcción del nuevo mercado se hará en el mismo lugar donde se encuentra actualmente y la ubicación provisional de los locatarios mientras se realice dicha construcción se acordará posteriormente por la administración municipal” (El Faro, 18 de enero de 2013).

Entonces, por el gobierno estatal firmaron el acuerdo José Ramón Tirado Franco, sub secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del gobierno del Estado, Román Hernández Gómez, director general de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Gobierno del Estado y Alejandro Acosta Sánchez, residente regional en Costa Chica de la secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Gobierno del Estado.

Por su contraparte municipal, firmaron Yrineo Loya Flores, Arturo Jiménez Pita y Geovani Marcial Peña, presidente, síndico procurador y secretario del ayuntamiento, respectivamente.

Y a pesar del acuerdo, los trabajos en ese terreno (del cual todavía no existe claridad sobre la superficie: si son una o dos o cuatro hectáreas, como en distintos momentos han afirmado las autoridades municipales) continúan, por lo que los comerciantes organizados del mercado esperan acudir directamente con el gobernador del estado, Ángel Heladio Aguirre Rivero, para que cumpla con la palabra que les dio hace casi un año, prometiéndoles que respetaría su voluntad de que el mercado no cambiara de ubicación.

Incluso, estos comerciantes mandaron a confeccionar y a colocar un par de lonas en lugares públicos, en las que agradecen al “señor gobernador” por tomar en cuenta su opinión y ordenar la reconstrucción del mercado en el centro, aunque ahora parece que estos agradecimientos están de más.

Y a pesar de que el acuerdo también fue firmado por las autoridades municipales, estos locatarios han decidido no acudir ante ellas para solicitar alguna explicación, toda vez que creen firmemente que no tiene caso, porque éstas no apoyan el proyecto de reconstrucción del mercado sino el de la construcción de uno nuevo en la entrada de Cuajinicuilapa, aunque hayan firmado un acuerdo en sentido contrario.

Finalmente, aunque algunos ciudadanos opinan a favor y otros en contra de cada uno de los dos proyectos, una idea se está concretando entre los atentos al tema: que, en vista de los hechos, el poder de grupos como el de los Cruz Castro se está imponiendo, con la complicidad del gobernador, a cuyo grupo pertenecen o con quien se ha identificado, toda vez que tienen mucho qué ganar en esta situación, o mucho que perder si el mercado no se construye allí.

De allí a convencerse de que este grupo, tal vez con la venia del presidente municipal, haya presionado a través de la no tan anónima Voz del Pueblo (El Faro, 8 de febrero de 2013) para defender sus intereses no hay más que un paso.

Por una verdadera doctrina de explotar lo que los afros tenemos: Benigno Gallardo


Entrevista [Segunda de dos partes]
17 de febrero
EDUARDO AÑORVE
CHILAPA DE ÁLVAREZ
En esta ocasión El Faro concluye con la entrevista hecha al representante de los pueblos afromexicanos de Guerrero ante la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Cdi), Benigno Gallardo, en Chilapa de Álvarez, donde organizaciones agrupadas en la Asamblea Permanente de Organizaciones Indígenas y Afromexicanas (APOIA) se reunieron con autoridades federales de aquella dependencia.
En esta ocasión, este dirigente opina sobre la decisión de varios municipios de la Costa Chica para autonombrarse como interculturales y explica sus expectativas ante los cambios en esa dependencia y, al final, enuncia una propuesta: trabajar porque los pueblos afromexicanos construyan una doctrina sobre la explotación de los recursos naturales propios, y su defensa.
En su intervención primera en esta segunda parte de la entrevista, Benigno Gallardo sigue hablando de la decisión de algunos municipios y cabildos por autonombrarse como multiculturales.
Fotografía: APOIA, en reunión con funcionarios de la Cdi.
BG: Yo creo que no tiene nada de malo, pero ahí muestran su ignorancia los alcaldes, cuando están remitiendo a algo que existe en la Constitución.
EA: Supongo que se van con la finta, creyendo que eso les va a permitir ser gestores de algo que... de por sí debieran hacer, tienen en sus manos esa posibilidad, que la dejan de lado. Para el caso de los pueblos afros: hablas de procesos de reconocimiento identitario, ¿a qué te refieres específicamente?
BG: Logramos una primera etapa de hacer sentir a la federación que existimos, que somos reales, dónde estamos y más o menos cuántos somos, pero, como nos hicieron un pueblo dependiente de regalías, el negro se pregunta ahora mismo: ¿Para qué?, ¿para qué me reconozco?, ¿para qué soy? Entonces, yo digo que debemos de hacer un esfuerzo académico, político y todo lo que quieras... funcionarios, presidentes municipales... para decirle a la gente: Para esto, y no hacer la última etapa del reconocimiento como está ocurriendo en Azoyú, por ejemplo. Y a mí me da gusto... ojalá y revisáramos la primera entrevista que hicimos hace casi tres años. Decíamos que cuando el movimiento tuviera cercanía de recursos, cualquiera iba a ser el padre del movimiento, y qué bueno que está pasando. Tenemos subsecretario [de Asuntos Afromexicanos], presidentes municipales...
EA: Los presidentes municipales ya se están subiendo al tren...
BG: Ya se están subiendo al tren. Qué bueno que así sea...
EA: Pero es un acercamiento muy superficial. Normalmente ni se enteran ni conocen la historia, la cultura... Pero, el riesgo que veo es la división: El Estado, al comenzar a reconocer estos territorios que, en la realidad no están divididos, porque... a ti te debe constar que Azoyú, aunque aparentemente es indígena, la gente de Huehuetán migra hacia allá, ha migrado todo el tiempo, es decir, estos han contaminado la supuesta pureza de su cabecera municipal. Y lo mismo pasa, por ejemplo, entre Cuajinicuilapa y Xochis... Es decir, la realidad no divide a los pueblos, pero la política sí; ¿no van nuestros pueblos hacia la fragmentación, si a fin de cuentas las problemáticas de indígenas y afromexicanos son similares, si no es que las mismas?
BG: Es muy probable, pero, nosotros sí tenemos en la agenda un programa de pararlos, en un determinado momento...
EA: ¿Cómo equilibrar?
BG: Cómo equilibrar, precisamente. ¿Cómo? Con la capacitación, con regresar, con empezar desde la escuela, desde la primaria, desde la secundaria, a explicar estos temas trascendentales, que no responda sólo a la moda o a lo que la gente quiere oír aunque no tengan la razón. A la gente hay que decirle lo que le tenemos que decir aunque duela. El desarrollo duele, pero los gobiernos responden a la coyuntura: que les dé fotos, que les dé estabilidad en ese momento. No sé si sea ésa la teoría estadounidense de que destapan un pozo para tapar el otro, y así mantenerse empleando la energía humana, ¿no?, después de la postguerra, o en la postguerra, más bien.
Entonces, yo creo que el gobierno estatal cae en ese juego de manera muy continúa, como que la han convertido en una política de estado, una política de despacho. Van a la moda, y tan mal está aplicada, que los problemas cada vez crecen más, se desbordan. A la mejor el gobernador tiene buena voluntad. Habrá que revisar a sus asesores, la información que le acercan. No sé, algo se tiene que hacer, algo tenemos que hacer. Yo digo que, fundamentalmente, evitar caer en coyuntura, y por eso la agenda habla de seis años en que, como agenda que es, hay que ponerle, hay que quitarle, hay que ajustar, y la diferencia aquí es que la Asamblea [APOIA] no tiene un líder visible, es un mandato colectivo: solamente valen los acuerdos cuando se acuerda en colectivo. Y cuando alguien quiere opinar en lo personal, habla a título personal o a título de su organización.
EA: ¿Y a título de qué estás hablando ahora?
BG: Soy el coordinador en turno de la Asamblea y me toca ser el coordinador del movimiento afro, así que lo hago a través de las dos.
EA: En Cdi federal también hubo cambios con la llegada de Enrique Peña Nieto; ¿cuál es la relación que ustedes tienen con ellos?, ¿qué expectativas tienen?
BG: La conocemos muy poco, a la contadora, pero la única reunión que hemos tenido la vimos firme en las decisiones. Hoy mismo, el motivo de la reunión es que está cumpliendo un compromiso que hizo, de mandar a los órganos nacionales de la Comisión a trabajar con nosotros, y no que nosotros fuéramos a la ciudad de México, sino que ellos se trasladaran acá, al estado de Guerrero. Por otro lado, a la Cdi la vemos ahora con mucho estudio, con mucha firmeza en delinear el desarrollo indígena, el desarrollo con identidad. Hasta donde yo tuve la oportunidad de comentarlo con ella, me decía que va a haber una continuación y una profundización en el trabajo de identificar las poblaciones afros. Y más allá, sin que todavía las leyes nos contemplen, empezar a meter una serie de recursos... porque también no olvidemos que los afros son tan pobres o más que los indígenas, y con la desgracia de que nosotros tenemos los recursos tan cerquita. Digo, no es justificar, pero, el indígena los ve lejos; nosotros andamos encima de los recursos, encima de la carretera, encima del mar o adentro del mar...
EA: ¿Se requieren, en realidad, esos recursos del gobierno para producir?; la gente, ¿no puede por sí misma?
BG: Sí se puede, pero, acuérdate que durante muchos años nos educaron para depender de ellos. Entonces, yo digo que ahora queremos recursos para re educarnos y empezar a hacer una verdadera doctrina de explotar lo que tenemos y de defender lo que tenemos.

martes, 19 de febrero de 2013

Los Hijos del Machomula fue recibido por jóvenes del COBAO en Pinotepa Nacional


17 de febrero de 2013
NADIA ALVARADO
PINOTEPA NACIONAL, OAX.

El pasado jueves 14 de febrero, estudiantes del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (Cobao), plantel 03 de Pinotepa Nacional, recibieron al escritor cuijleño Eduardo Añorve Zapata, autor del libro Los Hijos del Machomula, para reflexionar con él en torno al tema de la afromexicanidad, la cultura propia, la identidad en la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, la interculturalidad que se vive en ella por ser una zona donde conviven y se mezclan entre sí, desde hace siglos, descendientes de los pueblos originarios, de africanos y europeos, tras la conquista de México por los españoles.


Fotografía: Añorve Zapata, durante su exposición.

La presentación de este libro, por primera vez, fue posible gracias al interés de los profesores y alumnos encargados del Círculo de lectura Atrás de la raya que estamos leyendo y del proyecto Constrúyete.

La bienvenida estuvo a cargo del director de este plantel, Atenógenes Aguirre Flores, quien aseguró que la finalidad de estas actividades es fomentar el hábito de lectura, la expresión oral y escrita, así como el análisis de textos en los estudiantes.

Ante un auditorio repleto de estudiantes del turno vespertino, los comentarios estuvieron a cargo del escritor y poeta pinotepense Adolfo Gazga Baños, quien aseguró que le dedicó tiempo en sus ratos libres: “Me acomodé en la hamaca y me puse a leer. ¡Carajo!, me dije, pero si este cuate tiene oficio! Al irlo leyendo, Eduardo se va proyectando como un hombre bien informado, culto, con buen dominio del lenguaje y que escribe de lo que sabe, del ambiente que vive y ha vivido. Fui de sorpresa en sorpresa: su prosa te atrapa, cautiva; va desgranando palabras, formando frases. Te hace ver imágenes que empiezas a vivir y, de acuerdo a tus vivencias, a recordar pueblos de la Llanada, pueblos ribereños, esteros, mangle, lagunas, mar. Ves calles torcidas y polvosas, respiras el polvo, sientes el sol quemante del medio día, percibes el ronroneo del oleaje del mar, ves la tarde a la caída del sol y un amanecer limpio, cristalino por la lluvia de la madrugada, y ese olor a laguna, estero, mangles y tichinda.


Fotografía: Adolfo Gazga Baños, leyendo su texto.

“En las páginas de Los Hijos del Machomula hay mucho que aprender y recordar; te enseña y aclara interrogantes. Eduardo- le dijo al autor- no has terminado, nos debes muchas páginas relacionadas con los negros. Es necesario saber, es necesario que tus investigaciones nos dejen claro si la discriminación es producto de la ignorancia y la pobreza o si su origen es una treta muy bien urdida por los estrategas del poder político, para mantenernos entretenidos y no cumplir con lo establecido en la Carta Magna donde, dice que todos los mexicanos somos iguales.  Es desde tiempo viejo que al poder político y religioso les interesa sobremanera mantener al pueblo en la ignorancia y la pobreza, para tenernos atrapados a pan y circo, vieja fórmula que aún sigue vigente.

Los Hijos del Machomula es un libro que todo mundo debiera leer, nos presenta un amplio panorama aleccionador y, a veces, conmovedor; paisajes alucinantes, hermosas derogaciones en bien trazada prosa, emociona y sacude leer: El sepulcro del olvido, Bertha Calleja, Las exequias de Nacho Magallón, Las huellas de La Chaneca, Tony Camargo, La negra Toña y Agustín el jarocho, entre otros. La mezcolanza de negros, indios y españoles encontrarás en Los Hijos del Machomula, luz y conciencia sobre nuestra tercera raíz, ¡Hay que leerlo! Cuijla, lo prefiero a Cuaji, está o debiera estar orgullosa de contar entre sus hijos a Eduardo Añorve Zapata”.

Por su parte, Añorve Zapata leyó a los jóvenes uno de los ensayos que contiene su libro, referente al término afroindio, pues, desde su punto de vista, en base a las investigaciones realizadas en la región y a su propia experiencia como costachiquense: “La población de la Costa Chica es resultado de la mezcla entre indios y descendientes de africanos… que lo que unifica a tantos individuos es una cultura viva, más rica e incluyente. Un ejemplo de ello es su música, donde la cumbia y el bolero costeños no han perdido relevancia social desde hace más de cuatro décadas”.


Fotografía: Estudiantes del Cobao, durante la presentación de Los Hijos del Machomula.

De manera alternada, el también fotógrafo y poeta, compartió a los presentes canciones de grupos como Acapulco Tropical, Aniceto Molina y la Luz Roja de San Marcos, Los Multisónicos de la Costa, Los Magallones, José Barette y su Miramar, Los Cumbieros del Sur, El Mar Azul de Esteban Bernal y El Mar Azul de Jesús Hernández, asegurando que estos ejemplos muestran que los músicos de la región no imitan sino crean a partir de lo propio, y hasta la fecha su música la seguimos comprando y bailando y pirateando.

Este recorrido por la música costeña por el paso de los años fue un ejercicio de memoria interesante y un lenguaje que se estableció de inmediato, primero con los profesores y demás personalidades ubicados en la mesa de comentarios, quienes recordaban como en un juego de adivinanzas, tratando de distinguir al grupo que grabó esa canción; o bien, agregando quién la toca ahora, los jóvenes reían, pero también aseguraban que la han escuchado, la han bailado, sintiéndose identificados con las más recientes, como Sufriendo por ti, de Emiliano Gallardo, originario del Cerro de la Esperanza, comunidad perteneciente a Pinotepa Nacional.

En seguida, los estudiantes abordaron al autor con sus preguntas en torno al libro: ¿Qué lo motivó a escribir este libro? ¿Qué se necesita hacer para escribir uno?¿Cómo puede resistir la cultura propia a la globalización?¿Es la familia importante para mantener la cultura? Fueron sólo algunas de las interrogantes.

A la primera de ellas, el también periodista narró una anécdota: “Cuando yo era joven, salí a estudiar, porque en mi pueblo apenas y había secundaria, fui a estudiar fruticultura a un internado para maestros de secundaria. En esa escuela, el rito de iniciación era que al entrar rapan a todos los de primero; a mí, obviamente, me raparon y me pusieron un apodo de esclavo africano: Yambo. Y yo les decía: Pero yo no soy negro, allá en mi pueblo sí hay negros (los estudiantes rieron). Pero a ellos no les importaba eso, me decían: Tú eres Yambo, o sea negro, y yo me angustiaba: De verdad, créanme: los negros están en San Nicolás, en Collantes... y eso me marcó, me dolió mucho. Claro, fue un proceso de años; estamos hablando de 1977. Me puse a leer, aprendí, estudié cosas, pero siempre tenía esa preocupación. A los 25 años decidí raparme y escribí sobre esos temas. En este libro se ve esa reflexión, esa preocupación: ¿Quién soy?,  ¿por qué soy como soy?, ¿por qué somos?, ¿de dónde venimos?  Pero fue a partir de esa experiencia personal”.

Contrariamente a lo que se pueda pensar, acerca de la indiferencia con que comúnmente se etiqueta a los jóvenes, los estudiantes del COBAO 03 se mantuvieron atentos e interesados en todo momento, a pesar del calor en el auditorio y de tratarse de un tema considerado más de interés para los adultos.

Los Hijos del Machomula está a la venta en el restaurante El Ocaso, en Cuajinicuilapa, Guerrero o al teléfono móvil 741 104 1993.

Persistente, basura en el centro de Cuajinicuilapa



17 de febrero de 2013
EDUARDO AÑORVE
CUAJINICUILAPA, GRO.

La quitan y vuelve a aparecer, la basura, en la plazoleta del centro de Cuajinicuilapa. Aunque como siempre parece visible, se piensa que nunca la quitan, la basura, en el centro de Cuajinicuilapa. Las autoridades ubicaron esos tambos frente a la plaza, como un adorno, y en eso acertaron: todo el que pasa puede verlos. Ante ello, hay quienes se quejan por la insalubridad; otros, por la mala vista; unos más, por creer que los del gobierno panista no dan el ancho ni para recoger la basura. Como fuente de basura, los tambos del ayuntamiento.


FOTOGRAFÍA: Basura, en el centro de Cuajinicuilapa

Conflicto, por la directiva de taxis número uno de Cuajinicuilapa


17 de febrero de 2013
EDUARDO AÑORVE
CUAJINICUILAPA, GRO.

Un nuevo conflicto vive el sitio del servicio público colectivo número uno de Cuajinicuilapa, el que se ha manifestado entre rumores y versiones que apuntan contra su presidente, Francisco Antonio Añorve Marcial, a quien se le endilgan innumerables quejas, motivo por el que se le pretende destituir, aunque, al final, se dice que atropelló también los intereses de quienes lo llevaron a ese cargo y no sólo de choferes.

No bien se olvida el escándalo por la salida de Nicolás Añorve Arellanes como presidente del sitio número uno de taxis que viajan entre Cuajinicuilapa y Ometepec, acusado de desfalco, cuando ya se ha presentado otro, esta vez protagonizado por su sobrino, Añorve Marcial, quien lo sustituyó en ese puesto precisamente por recomendación suya.

El anterior conflicto también causó cisma en la dirigencia del sitio número uno, que derivó en una ruptura entre los líderes del sitio Añorve Arellanes y Miguel Irra Ibarez, cuñado de aquel, cuando un hijo de éste, en su carácter de tesorero, denunció supuestos desfalcos del primero.


















Fotografía: Añorve Marcial, cuestionado (foto de archivo).

A la salida de Añorve Arellanes, el cargo de presidente del sitio número uno fue asumido por Añorve Marcial, con la venia del primero y de otros líderes como Ignacio Añorve Solano y Narciso Luna.

A decir de taxistas choferes y de permisionarios o dueños de permisos o placas, el actual presidente del sitio ha cometido demasiadas arbitrariedades contra los primeros, y solamente espera cogerlos en un error, una falla o que manifiesten alguna diferencia con él o sus órdenes para manifestar su autoridad a través de multas y castigos.

Por casi nada y sin razón, dicen, el presidente del sitio “corre a los choferes”, sea quien sea el dueño del taxi, excepto el suyo.

La queja principal es que los trata mal y no los protege, que abusa de su poder y los castiga desmesuradamente; además, que contrata a choferes sin experiencia y con poca disposición para desempeñar el servicio.

También se le atribuye y se le critica a Añorve Marcial lo que se califica o entiende como su sometimiento a las decisiones de otros líderes de otros sitios, como a las del sitio Estrella Blanca, incluso en contra de los propios intereses del número uno.

Estas situaciones han llegado a veces a enfrentamientos verbales entre uno que otro de los choferes “castigados” y el presidente; incluso, en contadas ocasiones los enfrentamientos a golpes y amenazas han rondado algunas reuniones de taxistas, en las que el presidente del sitio es protagonista.

También se le recrimina por no convocar a reuniones de permisionarios y sí hacerlas con los choferes, quienes poco o nada pueden opinar, toda vez que “no son dueños de placas”.

La semana pasada, desde el lunes 11 de febrero, entre los taxistas corrió la versión de que iban a hacer otro sitio porque Añorve Marcial ya los tenía harto y no se podía más con él, que era prepotente, abusivo y autoritario; otra versión decía que un grupo importante de permisionarios iba a separarse de ese sitio.

Al respecto, alguno de ellos puntualizó que estaban equivocados, que no podrían hacer otro sitio con las mismas características (ruta Cuajinicuilapa-Ometepec-Cuajinicuilapa y viajes locales) porque la reglamentación en la materia no lo permite.

Sin embargo, cobró más fuerza la versión de que los mencionados Añorve Arellanes, Añorve Solano y Narciso “Chicho” Luna estaban organizándose para quitar al presidente del sitio, toda vez que incluso a sus propios choferes los había despedido, con la consecuente pérdida económica que implica tener un taxi parado.

Se asegura que a una reunión que celebraban los tres en casa del expresidente del sitio, de modo sorpresivo y enterado de último momento, acudió el cuestionado Añorve Marcial y que les hizo fuertes reclamos y amenazas; y no hubo acuerdo ni entendimiento entre ellos, además.

Se sabe que los ahora inconformes con el presidente del sitio número uno han visitado y están visitando a los permisionarios para convencerlos de apoyarlos en su intento de deponer a Añorve Marcial en una siguiente reunión de los mismos.

lunes, 18 de febrero de 2013

Inexistencia de supervisión en el rastro de Cuajinicuilapa abona en robo de ganado


 14 de febrero
EDUARDO AÑORVE
CUAJINICUILAPA
Cuando menos, una vaca o becerro o toro son reportados como robados cada día; en promedio, aseguran directivos de la asociación ganadera local, se reportan como “perdidos” o robados unos quince bovinos cada dos semanas.
De ello se encuentra muestra nomás visitar esas oficinas: son numerosos los papelitos que se acumulan en sus tablas donde anuncian que se perdió la vaca tal, que el becerro con tal fierro ha desaparecido, que al toro fulano se lo llevaron.
Y los fierros del ganadero o la ganadera estampados allí, para mejor visualizar o, supuestamente, ayudar a la ubicación de los animales “extraviados”, ayuda que incluye muchas veces una recompensa al informante.











Fotografía: Innumerables anuncios de robo de ganado.
Vacas blancas, vacas prietas, becerros blancos, becerros hoscos, becerras prietas, toros prietos, toros hoscos, etc., son anunciados diariamente como robados y perdidos en las oficinas de la ganadera local; además, en las bocinas se hacen llamados a quienes se robaron el tal o cual ganado, y de que ya se conoce quién o quiénes son, y de las posibles represalias que se tomarán para vengar el daño.
Incluso, en alguna ocasión la amenaza toma la forma del brujo de Zacualpa, a quien se le atribuye efectividad para eso de hacer hechizos y daños a larga distancia a cambio de algún dinero; sin embargo, ello no amedentra a “los amigos de la ajeno”.
Pero ahora está volviendo, dicen propietarios de ganado, otra modalidad diferente a la descrita, que consiste en llevarse el ganado para venderlo en otro lado; ahora, aseguran, ha arreciado el robo de carne: matan al animal en su corral, lo destazan, se llevan las piezas más carnosas y lo demás lo entierran (piel, cabeza, patas, etc.)
Entre algunos ganaderos se suele decir que no sabe uno qué carne come; medio en broma, medio en serio, hay quienes dicen que se han comido la carne de sus propios animales, aunque han tenido que pagar por ella… por no saber que era suya.
La gran falla, comentan propietarios de ganado que han sido despojados de ese modo, consiste en que el personal del rastro municipal, sito en esta población, no supervisa las matanzas que se hacen, no obliga a los vendedores de carne o a quienes las sacrifican a llevarlas allí, para, entre otras cosas, constatar que su procedencia es legal, además de supervisar su estado de salud.
No prohíben, pues, las matanzas clandestinas.
De ese modo, continúan diciendo, cada quien puede matar cuches, vacas, chivos o borregos, por ejemplo, para el consumo de su carne sin que la autoridad municipal exija que se sometan a control estas matanzas -ya clandestinas, porque “todo mundo saben dónde están”.
Y hablan de casos “chistosos”: de dos vacas con una sóla cabeza.
Sin embargo, y ante pérdidas de animales que suelen sufrir por estas causas, no hay denuncias formales, sólo denuncias públicas, como los anuncios en las bocinas, como las pláticas en corrillos alrededor de la ganadera local.
También aseguran que esta modalidad de robo, la de matar en el sitio y llevarse solamente la carne, tiene menos dificultades que llevarse los animales a otros municipios para venderlos allá, por la documentación que debe presentarse y los trámites que realizar, y por el traslado, ostensible muchas veces, de los ganados ajenos.

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