viernes, 18 de diciembre de 2015

Demandará Montecillos ante autoridades agrarias, en respuesta a auto de formal prisión de ex comisario y director de la telesecundaria

La población de Montecillos, el día de la inspección abortada. Involucrada y vigilante. Foto: Eduardo Añorve.

** El secretario del juzgado reconoce que actuaron en perjuicio de las autoridades involucradas a pesar de no tener pruebas sólidas por premura de la jueza Camacho Villalobos
Eduardo Añorve
Cuajinicuilapa de Santamaría, Gro.
18 de diciembre de 2015
La “ciudadana licenciada Teresa Camacho Villalobos, Jueza de Primera Instancia en Materia Penal del Distrito Judicial de Abasolo”, resolvió que los tres demandados por daños en el caso de la telesecundaria Gabriela Mistral de Montecillos, municipio de Cuajinicuilapa, eran probables responsables de ese delito, dictándoles auto de formal prisión, por lo que las autoridades locales convocaron a una reunión, el pasado martes 15 de diciembre, y decidieron demandar al acusador, Francisco Peláez Agustiniano, toda vez que aquellos no actuaron por cuenta propia ni en propiedad de éste sino en la parcela escolar.
La jueza arguyó: “Bajo tal contexto, la que resuelve considera que con los elementos analizados y valorados, son suficientes para tenerse por satisfechos los requisitos exigidos por el artículo 19 Constitucional, por ello, con esta fecha y siendo las quince horas con cuarenta y cinco minutos (15:45), se dicta auto de formal prisión, en contra de los inculpados Nohe Saavedra Ojeda y Pedro Rivera Reyes, por el delito de daños, en agravio de Francisco Peláez Agustiniano. Máxime que para dictar un auto de formal prisión no se requiere de pruebas plenas, sino datos que acrediten el cuerpo del delito y que hagan probable la responsabilidad penal del indiciado, lo cual acontece en el presente caso”.
Es decir, aunque no existen “pruebas plenas” de la responsabilidad de Bernardo Arellanes Cisneros, Pedro Rivera Reyes y Nohé Saavedra Ojeda (ex autoridades ejidales, los primeros, y director de la escuela, el segundo) fueron sometidos a un juicio penal por acusaciones de Peláez Agustiniano, quien hasta la fecha no ha podido comprobar la propiedad del terrero donde presuntamente aquéllos le causaron daños.
Analizados estos hechos en asamblea del pueblo, las autoridades municipales y ejidales de Montecillos decidieron acudir al Tribunal Agrario, sito en Acapulco, para asesorarse y defender la parcela de la escuela, la que, aseguran, fue invadida por Peláez Agustiniano, en complicidad con el ex director, su sobrino Roberto Peñaloza Peláez.
Tanto las autoridades de Montecillos como los ciudadanos y padres de familia de estudiantes de esa escuela están indignados y dijeron que van a actuar hasta donde puedan para defender la parcela escolar: “No puede ser posible que esta mujer (la jueza Camacho Villalobos) no piense. ¿Cómo va a decir Francisco Peláez que le cometieron daños en un terreno en el que no puede probar que es suyo? Hasta ahorita no ha presentado documento alguno con el que él pruebe que es dueño de ese terreno que tenía encerrado y que es parte de la parcela escolar”.
Por su parte, el abogado defensor de oficio (en este caso de Saavedra Ojeda y Rivera Reyes) expone que “el que se dice agraviado no está legitimado para interponer la querella, toda vez que se le dio valor probatorio a un certificado de derechos agrarios expedido por la entonces Reforma Agraria, que lo acredita únicamente como ejidatario y en el cual no se encuentran reconocidas las medidas y colindancias del predio”.
Además, continúa este abogado, “así mismo se le dio valor probatorio a una constancia de posesión que no se encuentra firmada ni sellada por las autoridades ejidales, así como tampoco se encuentran reconocidas las medidas y colindancias del predio en comento ni mucho menos se ha acreditado que el que se duele del delito sea el legítimo propietario del bien inmueble donde ocurrieron los hechos”.
Esta misma opinión tienen las autoridades municipales y ejidales de Montecillos; incluso, muchos ciudadanos preguntan: ¿Cómo es posible que la jueza le dé más valor a esos documentos que al certificado de Procede que ampara la propiedad de la parcela escolar?
Al visitar a la autoridad agraria en Acapulco, el pasado lunes, uno de los cuestionamientos que también hizo un funcionario que los asesoró es que, en vista de que Procede regularizó la propiedad de esa parcela escolar, ¿por qué el ahora agraviado no apeló, teniendo 3 meses para hacerlo, y es hasta ahora que la disputa?
Curiosamente, dicen en Montecillos, Francisco Peláez no demandó por despojo, como debió haber sido, toda vez que asegura que él es el propietario del terreno, y sí lo hizo por daños. Eso no tiene sentido, aseguran.

EL SECRETARIO: NO QUEDABA DE OTRA
El 10 de diciembre, el secretario de acuerdos de ese juzgado, Néstor Zárate Castillo, les notificó a Pedro Rivera Reyes y a Nohé Saavedra Ojeda que la jueza Camacho Villalobos había resuelto, el 6 de diciembre, declararles auto de formal prisión, según el procedimiento, y los apercibió de que era su derecho protestar mediante el amparo o apelar el veredicto, en un plazo de tres meses; ellos resolvieron apelar, y ya lo hicieron.
Sin embargo, fuera de la excesiva papelería de estos juicios penales, Zárate Castillo les comentó que quizá y ellos tienen razón y que este conflicto es de tipo agrario y les recomendó, “muy amablemente”, que acudieran al Tribunal Agrario, en Acapulco, a ver si allá sí les hacen justicia.
Esta “amabilidad” sorprendió a los inculpados, toda vez que la actuación de este secretario durante los días anteriores había sido despótica, y los había tratado como delincuentes. “¿O será que cuando uno llega así, te tratan así?”, se preguntarían.
La razón que el secretario Zárate Castillo arguyó para justificar el veredicto de la jueza Camacho Villalobos fue la premura, la escasez del tiempo, toda vez que estaba obligada a resolver, según los términos de la ley.
Los indiciados aseguran que ahora entienden por qué la inspección judicial que se practicaría en el lugar se los hechos no se desahogó como debía ser, y solamente fueron a armar “un teatro”, como bien decían los ciudadanos que acudieron.
Al respecto, en la notificación del 6 de diciembre se puede leer que esa inspección no se hizo “por estar próximo a fenecer el término de ciento cuarenta y cuatro horas para resolver la situación jurídica de los inculpados”; es decir, como justificó el secretario: lo importante era resolver, no importaba si se actuaba con justicia.
Ahora, los ciudadanos de Montecillos están cooperándose y pidiendo cooperación para seguir con esta causa y acudir ante las autoridades agrarias para hacer valer su derecho, sobre todo porque, aseguran, ellos dotaron a la escuela telesecundaria Gabriela Mistral de esa parcela, así como también lo hicieron con la primaria, una parte de cuya parcela, por cierto, también reclama quien ahora acusa de daños y no puede probar que la propiedad afectada es suya.
Y éste es otro pleito pendiente.

Fallece el costeño Lizmark, uno de los mejores luchadores de México

Redacción
Ciudad de México
18 de diciembre de 2015


























El luchador Lizmark (nombre de batalla de Juan Baños) falleció la noche del pasado miércoles 15 de diciembre en la ciudad de México como consecuencia de un paro cardiaco a la edad de 66 años.
Lizmark nació en la Costa Chica, el 18 de septiembre de 1949, en Santiago Llano Grande La Banda, en el limítrofe estado de Oaxaca.
Durante su infancia y parte de su juventud vivió en Cuajinicuilapa, donde comenzó a manifestar su afición por el boxeo y la lucha libre, entrenándose empíricamente con algunos amigos.
Posteriormente, Lizmark emigró a Acapulco (como muchos costachiquenses de esa época) y debutó como boxeador amateur, entrenado primero por su padre y posteriormente por su tío, pero no continuó practicándolo, y más tarde se dedicó al fisiculturismo, llegando a ganar los premios Mr. Acapulco y Mr. Guerrero, en 1971 y 1972, respectivamente.
El réferi Roberto Rangel lo animó para que practicara lucha libre y se convirtiera en profesional; en su preparación en esta etapa lo ayudaron Braulio Mendoza, Hércules y Abundio Radilla.
Así, debutó en la lucha libre profesional, el 14 de marzo de 1976, en Acapulco; paralelamente, trabajaba en un hotel; también se dedicó a volar como clavadista en la Quebrada.
Tomó el nombre de Lizmark, derivado de Bismarck, un acorazado alemán famoso que alguna vez fue fondeado en el puerto, y se enmascaró para esconder su identidad; su máscara era azul profundo con adornos plateados.
De acuerdo con expertos en lucha libre y con el propio Lizmark, de filiación “técnico”, fue un atleta que innovó la lucha libre profesional al “volar” con sus lances en el ring, particularmente en la década de los años 80 y 90 del siglo pasado; tenía un gran manejo del cuadrilátero y una capacidad impresionante para la lucha aérea, aseguran.
Unía velocidad, fortaleza y espectacularidad, dicen.
El narrador de lucha libre Pedro El Mago Septién describía su técnica como de ‘poesía en movimiento’ por sus lances aéreos en el cuadrilátero.


Su primer logro importante en esta carrera fue derrotar a Américo Rocca, en 1978, y se coronó como campeón nacional de peso welter en México. También ganó el título mundial welter de la NWA, el campeonato nacional mexicano de peso medio, el campeonato mundial de peso medio de la NWA, el campeonato mundial semicompleto de la misma NWA, convirtiéndose en el segundo luchador en la historia en ganar un título en esta organización en tres divisiones diferentes.
Después perdería y recuperaría alguno de ellos, y hasta renunciaría a alguno.
Posteriormente emigró a la empresa Triple AAA, donde también ganó algunos campeonatos nacionales, como el de peso semi-pesado.
También ganó otros campeonatos en pareja y en trío.
Tuvo como rivales en esas lides a luchadores como el mencionado Rocca, Enrique Vera, La Parka, Fauloso Blondie, Universo 2000, El Satánico y Sangre Chicana; como compañeros, a Atlantis y a Mr. Niebla, entre otros.
La década de los años noventa también sería muy activa para este luchador costachiquense, hasta que en enero de 1999 tuvo que disminuir sus actividades y presentaciones a causa de problemas cardiacos.
En esta década incursionó en la lucha libre profesional de Japón, donde tuvo gran aceptación e infinidad de admiradores.
Luchadores como Octagón y El Hijo del Santo se dijeron admiradores de Lizmark.
“Muchos siguieron mi trayectoria. Fui 7 veces campeón mundial, 6 veces campeón nacional, en diferentes divisiones; doble campeón nacional y mundial de peso medio; doble campeón de diferentes asociaciones; y, pues, gracias a Dios, toda mi trayectoria fue muy fructífera, gané muchas nominaciones”, dijo, durante uno de los muchos homenajes que se le rindieron en México.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una historia de violencia soterrada en Cuajinicuilapa

LA ESQUINA DE XIPE
Eduardo Añorve
Qué decirte
que no te hubieran dicho antes
la muchacha de la casa, la tía solterona:
resignación y experiencia.

Juan Gustavo Cobo Borda

Era demasiada coincidencia que la mujer que denunció en estas páginas al secretario del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa (el Licenciado Churro) por actuar arbitrariamente y en su contra haya sido encarcelada cuatro días después y remitida a Acapulco. Sospechoso, también. La nota que filtraron a los medios informativos decía que la Policía Ministerial montó un operativo para detenerla, pues había estado prófuga de la justicia durante 5 años. Antes de seguir, aclaro: escribo Licenciado Churro, como se le conoce coloquialmente (incluso su propio jefe, el Vampirito-García-Cisneros, lo llama o se refiere a él con ese apodo) porque no todo mundo conoce su nombre y sus apelativos. Regreso al punto. Ahora se sabe que el Licenciado Churro la delató, aunque no tengo claro si la delató en venganza por haberlo denunciado como mal funcionario público que es (y testimonios en ese sentido hay como pa’ llenar tres costales y medio) o si por llamarlo Licenciado Churro en público y ante un medio informativo que tiene amplia difusión. El caso es que ese hombre delató a esa mujer. Delator.
Pero... porque siempre tiene que haber un pero, dicen... antes de que él la delatara, o le pusiera el dedo, la tía y la mamá del Licenciado Churro despotricaron contra ella, con el peregrino argumento de que qué bien que el marido de la mujer que lo denunció la maltratara, que ella se lo buscó, que ahora se aguante... pero estoy repitiendo de memoria, lector desmemoriado, mejor transcribo lo que la tía Oralia Rosario Medina Mariche escribió en el Facebook cuando apareció la nota en que esta mujer se quejaba de que el secretario del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa la engañó:
“Frustrado de profesion no te metas con mi familia , si realmente sabes y conoces a fondo el problema ,que no te cuenten hechos , Luz ya tiene años y el marido nadie se lo escogió lo buscó ella y sabía a quien se echaba a la uña así que no busque culpable la culpable es ella desde el primer momento que aceptó un golpe no ahora que ya esta en el pozo ahogándose y la instancia no es ahí ella sabe donde ir y comprobar todo para no andar dando lástima por una red social hay que tener dignidad como mujer y valorate como tal”. Se respeta la redacción, claro está. Alguien le respondió (Juan M Alvarez): “Entonces usted está de acuerdo con el maltrato que ella sufre como mujer y el trauma psicológico causado a los pequeños?””. Nadie dijo esta boca y este pleito son míos para responder.


Un argumento igual utilizó la mamá del Licenciado Churro cuando abordó a este tecleador para reclamarle por qué se estaba metiendo con su adorado hijito, al cual, de seguro, envidiaba. O sea: que se chingue Luz porque ella propició o ha propiciado esa situación. Bueno, vale aclarar que Luz tiene escasa instrucción escolar, en tanto que la tía y la mamá del secretario del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa son académicas de prestigio, egresadas de prestigiadas instituciones de educación superior, como el mismo defendido (abogado de oficio, dicen, por la UAGro). Aclarado lo tal, estas mujeres aseguran que qué bien que el marido de Luz se la siga chingando porque ella lo buscó y lo busca. Todo lo demás son falsedades. Y, además, si se dejan que se la chinguen, se lo merece por pendeja, o algo así.
Esta columna no tiene el propósito de reflexionar o juzgar si la vida que Luz ha llevado y seguirá llevando es la correcta y justa y buena, ése es su problema. Este columnista se interesa en cómo esas y otras mujeres culpabilizan a Luz y justifican que él la golpee. ¡Ella se lo buscó!, ¡ella se lo busca!, ¡qué bueno que se la chingue! A ella la acusan de muchas cosas (de esas que todo mundo hace, pero que suele ver y criticar mal en los demás y no en los de casa), y no dudo que pudiera tener una conducta irresponsable, pero de allí que ella se merezca que la golpeen y la maltraten por ello, hay un gran trecho. Es curioso que los hechos de violencia que Luz denunció hayan ocurrido el día en que los funcionarios del Ayuntamiento y de otras instituciones gubernamentales “celebraran” públicamente la jornada de exigencia de la eliminación de la violencia hacia la mujer.
Gente que conoce de cerca a esta mujer violentada hace un rosario de sus defectos, de sus malos actos, de su mala conducta, y se queja de que a ellos también los ha afectado. Son mujeres que han vivido situaciones de violencia similares a las de ella, o que las viven, pero que suelen reaccionar bravuconamente ante la violencia, aseguran, como la tía del secretario defendido: A mí, cuando quisieron darme el primer golpe, no lo permití, no soy una pendeja; yo sí soy digna, yo sí me valoro como mujer. ¡Es su culpa, pues! ¡Ahora que se aguante como mujer que es y no ande de chillona, dando pena en público! Ese poeta colombiano sí que sintetizó bien esa “orden” que la educación burguesa suele imprimir en el cerebro de las mujeres y de los hombres en nuestras sociedades: La tragedia consérvala en secreto.
Resignación y experiencia, también recomiendan las tías viejas del poema de Juan Gustavo Cobo Borda. Dicho en Cuaje, por boca de la tía y la mamá defensoras: ¡Aguántate, no seas pendeja! ¡Tú lo querías! Dicho también por muchas mujeres de este pueblo que viven en situaciones similares, pero que sienten que están por encima de la experiencia de Luz o que a ellas no les pasa, o que si a ellas las golpean y maltratan es porque las aman, y por amor aguantan unos chingadazos y más, y hasta lo mantienen, pues. Claro, si eso eso fuera así de fácil y no fuera un delito cometer violencia contra alguien, contra una mujer. No me digan que su conducta amerita que la golpeen. Hasta el secretario del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa que es abogado egresado de la UAGro debe saber que las personas tienen derechos, de los llamados humanos. Digo, algo han de enseñarles; digo, algo han de aprender. Bueno, sólo lo digo, pues.
Pero, ¿no olvidamos algo, lector memorioso? Ah, los niños. ¿Y los niños? Ya he anotado que alguien preguntó por “el maltrato que ella sufre como mujer y el trauma psicológico causado a los pequeños”, pero nadie respondió. ¡uta! Tan gritonas que son y ni una palabra dicen sobre ello. O qué, ¿van a ensayar la misma “lógica”? O sea, ¿también los niños se lo merecen por no escoger mejor madre? ¿Está bien que los maltraten por nacer en una familia violenta y pobre? Digo, hasta el Licenciado Churro podría responder, pues. O pedirle a su mamá que responda por él, o delatarme por mis delitos y hacer que la Policía Ministerial organice un operativo para aprehenderme por no sé qué o qué importa qué, si al final lo que importa es el poder, la influencia, el dinero, el interés... ¿O no, señor secretario del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa Jesús Omar Sánchez Medina?
Bueno, así son estas cosas. Que lo diga la gente de Montecillos (con eso de que a la juez le vale madre lo que digan las autoridades locales o los documentos del Registro Agrario Nacional: hay daño en propiedad ajena, pues). Y ya, que la justicia es de quien la paga. Por eso le aconsejo mujeres golpeadas: si tienen problemas así, acudan al Ayuntamiento que dirige el huehueteco Costantino García Cisneros que las apoyen y ayuden en conseguir justicia, para más señas pregunten por uno de sus achichincles de rango, el licenciado Jesús Omar, él sabrá atenderlas como se merecen...

lunes, 14 de diciembre de 2015

Despide García Cisneros a dos policías por pedir que se cumplan sus derechos

** Ahora, los policías Cuajinicuilapa siguen inconformes porque no les han pagado la parte proporcional de aguinaldo ni les han dado uniformes ni sus prestaciones de ley
** Es indispensable que el presidente haga buen uso de los recursos para mejorar las condiciones laborales de los policías y, con ello, la atención que la sociedad cuileña demanda, aducen



Eduardo Añorve
Cuajinicuilapa de Santamaría, Gro.
14 de diciembre de 2015
Aumento salarial de 20 por ciento, pago de la parte proporcional del aguinaldo y prestaciones, dotación de uniformes, son las condiciones laborales que enarbola el grupo de policías preventivos de esta cabecera municipal para así desempeñar sus funciones dignamente y brindar un servicio eficiente a la población “en estos tiempos tan difíciles”, para ello, aseguran, el presidente municipal “debe hacer un uso debido” de los recursos del Fondo de aportaciones para el fortalecimiento de los municipios (Fortamun).
Ya en noviembre pasado, aseguran, Antonio Bustos Zárate y Juan Hernández Ruiz fueron despedidos por exigir que el gobierno priísta de Cuajinicuilapa cumpla con esos que son sus derechos, por lo que los declarantes piden estricta secrecía sobre sus identidades; a ambos no les han dado su finiquito “y los traen dando vueltas y vueltas”.
Ahora, los policías preventivos municipales de Cuajinicuilapa siguen inconformes porque no les han pagado la parte proporcional de aguinaldo que les corresponde, de octubre a diciembre, por parte de la nueva administración, la que preside Constantino García Cisneros, según dijeron algunos de ellos a Diario Alternativo.
Asimismo, se quejan por las condiciones en que tienen que desempeñar sus funciones, ya que hasta el momento no los han dotado de uniformes nuevos y trabajan con el que les proporcionaron durante la pasada administración, el cual, aseguran, ya está muy deteriorado.
Por otro lado, también reclaman que no se les hace válido su derecho a las prestaciones laborales establecidas en la ley, como seguro de vida, seguro médico, prima vacacional, vacaciones y otras más.


 
Pero la principal preocupación que tienen se refiere a que no perciben un salario digno, dicen, pues apenas ganan 3 mil pesos semanales, el cual les resulta insuficiente y “es uno de los más bajos de la Costa Chica”, por lo que exigen un aumento inmediato de “cuando menos” el 20 por ciento, “para poder vivir dignamente con sus familias”.
A cambio, dijeron, todo el grupo de policías preventivos está dispuesto y comprometido a desempeñar sus funciones “de acuerdo a las exigencias que la sociedad demanda, con profesionalismo, legalidad y honradez”.
Y aclararon que “al presidente municipal le corresponde también hacer la parte más importante”, que consiste en dotarlos de todas las herramientas que ellos necesitan para lograrlo y mejorar sustancialmente sus condiciones de trabajo.
Sólo así podrán brindar “un servicio eficiente a todos los ciudadanos del municipio”, concluyeron.
Confiaron en que el presidente y el cabildo “tengan voluntad para solucionar nuestras demandas”, ya que “es en beneficio de la ciudadanía, a la cual servimos, sobre todo en estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo en nuestro municipio”.
Y le enviaron un mensaje, por este medio, a García Cisneros: “Señor presidente, el recurso destinado para la Seguridad Pública (de Fortamun) es bastante y alcanza muy bien para que los policías municipales tengan todas las prestaciones que por ley les corresponde, sólo hace falta que usted aplique y distribuya el recurso como es debido, y los policías municipales podemos estar a la altura de las exigencias que la sociedad demanda”.
También confiaron en que las autoridades municipales “estén a la altura, y cumplan” con otorgarles las prestaciones, el uniforme y el salario que se merecen, y que ahora no los represalien, como le ocurrió a sus compañeros, para no tener que tomar medidas radicales y que puedan afectar el buen funcionamiento de la corporación, en detrimento de la seguridad de la población.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Lo publicado en El Faro sobre mí es falso: directora de Tránsito de Cuajinicuilapa

Eduardo Añorve
Cuajinicuilapa de Santamaría, Gro.
10 de diciembre de 2015


Julissa Jacintos. Infundios. Fotografía: Eduardo Añorve (archivo).

A fines de mes, el director de Diario Alternativo me ordenó hablar con una persona para ver lo relacionado con una denuncia contra la directora de Tránsito de Cuajinicuilapa, Julissa Jacintos Zapata. Por vía telefónica, este reportero se comunicó un par de veces con quien dijo ser un agente de Tránsito que solicitaba el anonimato: en la primera ocasión él hizo las acusaciones que el pasado miércoles 9 de diciembre publicó El Faro de la Costa Chica (Denuncian irregularidades de la directora de Tránsito de Cuajinicuilapa, en una nota firmada por Francisco Javier Hernández), afirmando también que existía complicidad entre esta dirección y la Tesorería para hacer transas de las cuales el presidente Constantino García Cisneros no estaba enterado (esto lo hizo al contestarme preguntas que le planteé). Mis dudas aumentaron.
En la segunda ocasión le pedí entrevistarme con él para cumplir con el protocolo periodístico que exige la confirmación de la autenticidad de la información y para volver a plantear las últimas dudas, sin embargo el informante se negó argumentando que todo tenía que ser por vía telefónica o no había nada. Le dije que iba a consultarlo. Entre tanto, este informante se comunicó con el director para acusarme de querer silenciar el asunto con el peregrino argumento de que la acusada es mi sobrina. Como respuesta le dijeron que ésa no era la situación, que era parte del protocolo periodístico garantizar la autenticidad de la información, hecho que no lo convenció.
El pasado 9 de diciembre, estas delaciones se publicaron en El Faro de la Costa Chica, sin las acotaciones que el informante anónimo o desconocido hizo en la primera conversación. En defensa de su derecho a la presunción de inocencia y en aras de establecer la verdad de estos hechos, Julissa Jacintos Zapata aceptó esta entrevista, en la que da su versión sobre esta situación.

–¿Cuál es tu cargo?
–Directora de Tránsito.

–Dicen que no sabes nada de esta materia, por lo tanto, que no debes estar ahí. ¿Tú qué dices?
–Pues como todo: uno no nace sabiendo, pero siempre que tiene el interés o la inquietud de querer aprender y dar un buen servicio, hay la oportunidad de aprender. En el poco tiempo que llevo... no conozco de todo ni al cien... pero, estuve apenas en un curso en Playa Ventura, que lo convocó la Secretaría de Salud, se llamó Formadores viales, y posteriormente, con la licenciada Honorina Martínez, que es la coordinadora regional de la Costa Chica, sobre la Policía Ministerial, quien nos vino a impartir un curso sobre el funcionamiento del nuevo sistema judicial.

–¿Se requiere algún tipo de talento especial o extraordinario para desempeñar este cargo?
–No, porque los directores que han estado, creo que tampoco tienen estudios, al contrario, tienen estudios más bajos que los míos, si los llegaran a tener. Yo cuando menos tengo una licenciatura terminada y este... infinidad de cursos. Por algo se empieza, ¿no? Referente, específicamente, al tema, pues hasta apenas estoy empezando, ahora sí que a adquirir más conocimientos, como tal.

–También se dice que favoreces a los taxistas del sitio de tu papá.
–Bueno, favorecer... no le veo, en ningún sentido, el que se favorezca al sitio de mi papá en especial, porque el presidente lo anunció públicamente y se los ha dicho, se los ha reiterado a las mesas directivas de los diferentes sitios, que las licencias van a estar gratuitamente, siempre y cuando la persona sea chofer de ese sitio y presente su documento donde lo autoriza la mesa directiva, su sello y la firma del presidente del sitio. Entonces, favorecerlos a ellos en particular, no creo. Al contrario, he favorecido a otros sitios, que dicen: “Ahí va una infracción, hay que condonarla o hay que ver la manera cómo apoyarlos”, cosa que con el sitio de mi papá no ha llegado.

–¿Has dado una orden a los agentes de Tránsito para que actúen protegiendo, privilegiando...?
–No, al contrario. Yo lo he dicho, que voy a comenzar poniendo el ejemplo por mi casa, ¿sí? Entonces, es algo ilógico o una mentira para mí que digan eso o de que hagan mención cuando ni siquiera he dado ninguna orden, cuando ni siquiera he hablado con el presidente del sitio o algunos del sitio: “¿Saben? Ustedes hagan lo que quieran y no hay problema”. Es un error eso. Que ellos tengan o estén en el lugar que han estado desde años atrás, es punto y aparte. Quien les haya asignado esa base, lo desconozco, ¿sí? Allí están y allí permanecen mientras no haya un reacomodo por parte del presidente, una indicación precisa de él. No estoy haciendo nada, estoy respetando las bases de todos los sitios.

–¿Tomas decisiones de ese tipo sin consultar?
–Pues no, porque hasta para esto tenemos un asesor jurídico, que en ocasiones hemos llamado, cuando decimos: “Para no regarla, hay que llamar al licenciado, que nos oriente”, y tomamos una decisión ambos y damos la respuesta. Y en ocasiones con el presidente, que... hemos estado en reuniones... ha dicho: “¿Sabes qué? Por parte de tal sitio nos solicitaron esto, hay que apoyarlos”, y nada más.
Lo que pasa es que aquí hay un plan de trabajo, que ya se presentó al presidente, ¿sí? Yo todavía me abstengo de realizar algunas actividades, porque no tengo la autorización; cuando ya me digan: “Está autorizado tu plan de trabajo”, yo creo que tendré, dicen por ahí, carta abierta a hacer todas las actividades a que hago mención en mi plan de trabajo.

Cuajinicuilapa: condonación de pago de licencias. Fotografía: Eduardo Añorve.

–Que condonas las licencias a tus allegados, acusan...
–Pues, fíjese que para mi suerte, mi mamá no maneja, mi hermano ni siquiera ha sacado licencia; mis tíos, mis primos, todavía, creo, no se les ha vencido, gracias a dios, no he tenido la fortuna de que, a mis familiares, donarles o condonarles o darles de cortesía una licencia. Sí, a todos los mismos trabajadores del Ayuntamiento que me piden el favor: “¿Sabe qué? Dice la regidora tal, el regidor tal, el director tal”... O: “Mira, nos apoyó en campaña, hay que echarle la mano”, y pues, adelante. Sé que no puedo decir un “no”, porque ellos me están pidiendo un favor, me están argumentando, vienen por parte del presidente...

–¿Tienes pruebas de eso?
–Claro que sí. A la hora de extender una licencia hemos mandado a las personas: “Ve y busca a la persona, al funcionario que te va a condonar la licencia, que te haga un pequeño escrito, una firmita: ‘condonación de licencia a tal persona’, y su firma y su dirección o jefe de área o regidor”, y vamos archivando.

–Dicen que se expiden entre 20 y 30 licencias diarias y que sólo reportas 5 o 3 y los demás te lo quedas...
–Sobre las licencias... eso es una gran mentira, porque, la verdad, no sé si son tortillas, que voy a estar vendiendo, que venga uno y otro, para estarle dando el servicio de licencias. Esos datos, no sé dónde los obtuvieron. Yo vengo manejando, por mucho al día, de 8 a 10, por mucho, y en ésas vamos anexando condonaciones o descuentos. El total se reporta al final del día a Tesorería.

–¿El presidente sabe de esta situación?
–Sí, le he llegado a comentar que veamos la manera de cómo ir frenando todas estas salidas, de condonaciones, de cortesías, para que haya un mejor resultado respecto a la contabilidad y en lo económico. Bueno, entre una y otra cosa, no se ha podido, pero, de hecho, él ya tiene conocimiento.

–El informante me aseguró que existía complicidad entre Tránsito y la Tesorería para no reportar el total de licencias y que el presidente estaba siendo engañado por ambas, incluso dijo que acababan de instalar una máquina para que pudieran hacer mejor sus tranzas...
–No, para nada. No es ningún aparato, es el equipo de cómputo de allí mismo, de Tránsito, que tiene un nuevo sistema: mientras haya internet, vamos a poder ingresar, hacer los registros, generar los recibos y darle al usuario su recibo, su total de pago. Al final del día a Tesorería le reportamos los mismos recibos que expedimos; ese recibo también aparece en el área de Tesorería, entonces, ellos tienen un control de qué pólizas son los recibos que se extendieron y cuánto fue el total.

–También dicen que eres responsable de una guardería al mismo tiempo que estás de directora...
–Bueno, respecto a lo de la estancia infantil: fui responsable, ahorita estoy retirada de la estancia; por cambios de ejercicio fiscal, el proceso se va a iniciar hasta enero.

–Finalmente, dicen que yo no hice caso a la denuncia por que eres mi sobrina...
–No, lo conozco; de antemano, me sorprendió que dijeran: “Eduardo no hizo la nota”, porque, dicen por allí: “Eduardo no se tienta el corazón, va con todo y sea quien sea, pueda ser hasta su propio hijo, tal vez, si está uno incurriendo en alguno daño o algún mérito que le aplaudan, lo va a hacer sin necesidad de que sea su familiar o no”.

Votamos por Tino y ahora ni nos toman en cuenta: mujeres de Cuajinicuilapa

Eduardo Añorve
Cuajinicuilapa de Santamaría, Gro.
9 de diciembre de 2015


Tino, sonriente… y prometiendo, que bien le sale. Fotografía: Eduardo Añorve.

–De pendeja vuelvo a darle el voto a esa gente –comenta una mujer que se ha cansado de esperar a que el ahora presidente Constantino García Cisneros le cumpla dándole el trabajo que le prometió cuando era candidato.
Es una queja común en estos días en Cuajinicuilapa.
Unas mujeres de una comunidad muy pequeña se quejan de que a ellas no las invitaron a la pomposamente llamada audiencia pública que encabeza su majestad, Constantino Primero, a pesar de que ellas votaron por él e hicieron trabajo para que llegara al trono presidencial.
–Fuimos promotoras del voto, y ahora no se acuerdan de uno, ni nos regresan a ver. El otro día pasó Elías cerquita de mí y ni me peló. Pero yo le hablé y le dije: ‘Bueno Elías, ahora no me conoces, ahora no me quieres hablar”. Y él se hizo como que no me había visto y me saludó. Digo, antes bien que me conocía –cuenta una de ellas.
Otra asegura: Ya no queremos nada con ellos, ni con el licenciado Churro ni con Tino. Ahora ya ni nos toman en cuenta, y eso que trabajamos para ellos.
–Ya ven, pues –tercia la otra–, y miren a quiénes sí les dieron trabajo, gente que ni se fue a parar en la campaña.












Audiencia pública. Sillas vacías. Fotografía: Eduardo Añorve.

En la cancha pública se ha congregado la mayoría de los funcionarios de confianza, de primer y segundo nivel, y trabajadores afines al presidente Constantino García: todos uniformados, hacen como que atienden a la gente, pero la mayoría de los asistentes (dos tercios) son sólo ellos, gente de la casa, funcionarios y trabajadores del Ayuntamiento.
La mitad de las sillas dispuestas para la audiencia pública está vacía. Y eso que invitaron de antemano, persona por persona, a quienes querían tener enfrente para atender y resolverles “inmediatamente” sus peticiones, pero muchos ya descubrieron que eso no es cierto, que esas palabras son falsas.
De nuevo, como si fuera un infractor de la ley, el presidente no mandó a anunciar en bocina que iba a darle audiencia a quien llegara y que les resolvería inmediatamente; contrariamente, todos los días atosigan a la gente de la cabecera municipal con minucias que quieren hacer pasar como actos de gobierno (como el taller de tallado en madera para jóvenes, el cual llevan organizando desde hace dos meses y no pueden aterrizar, pero bien que lo anuncian en las bocinas como si ya fuera un hecho).
Hay una mujer que por lo bajo maldice a algunos funcionarios que le han dado una mala atención, a pesar de haber sido del equipo, de haber trabajado para que Constantino García llegara a la presidencia.
Después de la maldición viene la resolución: ‘No vuelvo a votar por esta gente’. Y otros insultos también vienen, los que se omiten para no ofender a oídos castos.
Este reportero ha recogido el testimonio de varias mujeres, jóvenes algunas y madres de familia otras, que se quejan de lo mismo: les prometieron trabajo a ellas o a sus hijos y no les han cumplido. ‘Y eso que es mi compadre’.

Denuncia en Facebook en contra de funcionarios del Ayuntamiento de Cuajinicuilapa; “tino” es el cariñativo del presidente Constantino García Cisneros. Fotografía: Internet.

Este día, martes 8 de diciembre, en la cancha del centro de la población, se volvió a congregar la burocracia del Ayuntamiento, y aunque todo parece risas y chocolate con pan, mucha gente que no está en la nómina está adolorida.
Y se quejan de que cómo es posible que prefieran traer gente de fuera cuando aquí hay gente capaz, y ponen por caso a la titular de Finanzas, o al ingeniero de Obras Públicas (cuyo cargo desconocen, pero sí saben que es de fuera y que ya lleva varios trienios allí; se especula que “de seguro” metió buen dinero a la campaña).
Se quejan también de que cómo es posible que estén matrimonios trabajando allí (‘No tienen vergüenza’): el regidor José Antonio Baños y su esposa, el director de Ecología Gaspar Colón y su esposa, y hasta la regidora Adriana Suástegui y su esposo, pero alguien hace notar que en este caso él no trabaja allí, que sólo la acompaña.
Pero esas minucias no le quitan la risa al presidente, que atiende a la gente, a su gente, como quien está escuchando chilitos: feliz, relajado, optimista... a fin de cuentas él sí está en nómina; pobres los que no quedaron, y ahora se quejan, como esas mujeres que vinieron de su pueblito y se enojan y se desenojan maldiciendo a esos que antes eran sus compañeros y que ahora les dieron una patada en el culo.
Pero no volverán a votar por ellos, juran y perjuran.
Ya se verá. Peor que anda el run-run de que va a reelegirse.

martes, 8 de diciembre de 2015

Favorece jueza Camacho Villalobos a ciudadano de Montecillos que demandó a autoridades por daños en un terreno que no es de su propiedad

** No acredita su propiedad y a pesar de ello la jueza le dio cauce a una demanda penal por daños en su contra
Eduardo Añorve
Cuajinicuilapa de Santamaría, Gro.
7 de diciembre de 2015




















Francisco Peláez Agustiniano o Francisco Peláez Ajustiniano, avecindado en Montecillos, municipio de Cuajinicuilapa, no pudo acreditar la propiedad sobre la que reclama que le causaron daños en propiedad ajena y por la que pesa orden de aprehensión al director de la escuela telesecundaria Gabriela Mistral, el ex presidente y ex secretario del comisariado ejidal, hecho que ha llevado a muchos ciudadanos a concluir que éste es un caso armado y que las autoridades actúan a favor del demandante.


LOS HECHOS QUE DIERON ORIGEN AL CONFLICTO
El 14 de septiembre de 2014, una asamblea de ciudadanos de Montecillos decidió delimitar el terreno de la parcela escolar que le corresponde a la tele secundaria, para facilitar el trámite de un proyecto para embardarlo, mismo que propuso y promovió el director encargado.
El acta respectiva dice: “…el señor Francisco Peláez Ajustiniano [sic] quiere encerrar parte de la escuela tele secundaria y primaria, y la asamblea acordó que la parcela escolar se va a encerrar para la escuela porque la parcela de la tele secundaria y la parcela de la escuela primaria tienen su título de propiedad con el programa Procede y nadie puede cercar en las  parcelas escolares y a cualquiera que se sorprenda trozando el alambre o desbaratando la cerca de las escuelas se va a proceder en contra de cualquiera que sea. Se va a ir a medir la parcela de la tele secundaria, que se encierre toda el área que le corresponde que son 3 y media hectáreas…”.
El día 6 de septiembre de 2014, en asamblea de ciudadanos, se decidió lo anterior, y el día 13 del mismo mes y año, unas cien personas acudieron a dar fajina a la parcela escolar, donde las autoridades ejidales hicieron la medición de la misma basados en el certificado parcelario de Procede, despegaron el alambre y sacaron los postes y echaron el nuevo corral.
El alambre y los postes quedaron en la comisaría ejidal.
Al presunto perjudicado y ahora demandante le notificaron de los hechos desde el comienzo pero no
hizo acto de presencia en ningún momento.

CASO MONTADO
El pasado 11 de noviembre de 2015, Bernardo Arellanes Cisneros, ex presidente del comisariado ejidal de Montecillos, fue aprehendido por la Policía Ministerial en este pueblo cuando participaba en una procesión religiosa, sin que se le notificara causa o motivo.
A decir de vecinos de Montecillos, fue como un secuestro; existen testimonios de que un hijo de Francisco Peláez viajaba en la misma camioneta que los policías que lo aprehendieron y que él lo señaló, porque ellos no lo conocían.
El periódico El Faro de la Costa Chica publicó al siguiente día una nota (“Lo detienen des pues de un mes de búsqueda” [sic], por Francisco Javier Hernández) en la que informaba que desde hacía más de un mes se había dictado orden de aprehensión contra el ex presidente del comisariado.
Sin embargo, a decir de éste, él anduvo todo el tiempo en su pueblo a la vista de todo mundo, por lo que le resulta extraño que lo hayan buscado por un mes sin encontrarlo; además, dice que él nunca vio al reportero que le tomó la foto.
Todo ello hizo suponer a varios ciudadanos que esta información fue filtrada por las autoridades y que se trata de un montaje para inculpar a los demandados por Francisco Peláez; incluso hay quien asegura en Montecillos que éste ha dicho públicamente que no le importa acabarse el dinero que tiene pero que a él no le van a ganar.
Enterados de la aprehensión de Bernardo Arellanes, el día 12 de noviembre, autoridades, ejidatarios y ciudadanos de Montecillos realizaron una reunión y nombraron una comisión que investigara la causa; así, acudieron a Ometepec, donde les notificaron que tanto él como Nohé Saavedra Ojeda, director encargado de la telesecundaria, como Pedro Rivera Reyes, ex secretario del comisariado ejidal, estaban demandados por daños en propiedad de Francisco Peláez Agustiniano, y sobre ellos también existía una orden de aprehensión.
Esta comisión regresó a Montecillos por la noche, convocó a los ciudadanos, quienes deliberan y deciden cooperar y pedir cooperación para juntar los 15 mil pesos de fianza de la libertad bajo caución que fijó la jueza Teresa Camacho Villalobos para el ex presidente del comisariado ejidal.
El día viernes 13 de noviembre, la comisión del pueblo va a pagar la fianza y Bernardo Arellanes sale libre bajo caución.


LOS DAÑOS
Francisco Peláez demandó a estas tres personas por daños en propiedad ajena, por la cantidad de 6 mil 670 pesos, y que amparan: 80 postes (colocados hace más de tres años), 2 rollos de alambre de púas, 2 kilogramos de grapas y el pago de 4 peones (a 210 pesos cada uno).
El alambre y los postes del terreno en cuestión fueron recogidos por las autoridades de Montecillos hace un año, después de que un grupo de ejidatarios, padres de familia de estudiantes de la tele secundaria y ciudadanos acudieron a cercar la parcela escolar, y estuvieron en la comisaría municipal sin que el presunto dueño los reclamara, aseguran ciudadanos.
Este otro hecho da a pie para que algunas personas en Montecillos aseguren que éste es un caso armado, pues si el terreno en cuestión le pertenece a Francisco Peláez, por qué este no demandó por despojo sino sólo por daños en propiedad ajena.
Incluso, datos tan inverosímiles como el costo de la mano de obra, apuntalan la versión de que éste es un caso armado.

LA PROPIEDAD AJENA
De acuerdo con información en manos de Diario Alternativo, el terreno en cuestión le pertenece a la parcela escolar, según el certificado parcelario número 000000135177 expedido el 25 de enero de 2000 por Jorge Samuel Vargas Guzmán, delegado del Registro Agrario Nacional.
Según los ejidatarios, los postes y el alambre que desprendieron y pusieron a disposición en la comisaría municipal se encontraban dentro de la parcela escolar.
Los demandados aseguran que su demandante no ha presentado documento alguno que haga patente que le pertenece ese terreno, unos 160 metros cuadrados, y solamente ha mostrado a las autoridades un certificado de derechos agrarios expedido en 1985 a nombre de Francisco Peláez Ajustinino, donde se le acredita como ejidatario del ejido de Montecillos pero donde no se hace referencia a la posesión de propiedad alguna.
Este documento obra en el expediente de la causa penal 90/2015-II, la que el demandante emprendió ante la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común, con sede en Ometepec.
Ante ello, los demandados y ciudadanos de Montecillos aseguran que resulta inverosímil que la jueza Teresa Camacho Villalobos haya dado entrada a la querella toda vez que el demandante no ha acreditado en ningún momento la propiedad del terreno en que se encontraba el corral que supuestamente le dañaron, es decir, que según su lógica, la jueza debió asegurarse primero que, en efecto, ésa era su propiedad, antes de dar curso a las diligencias.
Por ello mismo, insisten, éste es un caso armado y que cuenta con la complicidad de las autoridades judiciales y de procuración de justicia.

LOS OTROS DOS IMPLICADOS
Los otros dos demandados en este caso, que no fueron detenidos por la Policía Ministerial pero que también pesa sobre ellos orden de aprehensión, acudieron a declarar voluntariamente, pero en la 2º secretaría del juzgado penal no les permitieron declarar por no estar agendados y porque, además, no habían depositado la fianza de 5 mil pesos.
El 1 de diciembre pasado, Nohé Saavedra Ojeda y Pedro Rivera Reyes declararon; posteriormente fueron al reclusorio para serles tomada la fotografía y las huellas dactilares, según el procedimiento marcado.


LA INSPECCIÓN DE CAMPO
El pasado jueves 3 de diciembre de 2015, personal del MP y del juzgado acudió a Montecillos para inspeccionar el terreno en cuestión para desahogar una prueba de inspección de mérito, solicitada por el abogado defensor de los acusados, con la intención de probar que el terreno en que presuntamente ocurrieron los daños demandados le pertenece a la parcela escolar.
Para ello, la jueza Camacho Villalobos pidió la presencia de José Alfredo Hernández Villaseñor, perito en materia de criminalística de campo y fotografía de campo, “…para que auxilie al personal de este Juzgado en el desahogo de la prueba de inspección de mérito, debiendo traer consigo un flexómetro y brújula para medir y ubicar las parcelas materia de la inspección”.
Acudieron también Néstor Zárate Castillo, en su calidad de secretario del juzgado, así como los implicados, además de Osiris Hernández Gallardo, agente del Ministerio Público, y más de un centenar de pobladores de Montecillos.
Acompañados del presidente del comisario ejidal, Alisandro Herrera Noyola, y del comisario municipal, Óscar Domínguez Rojas, una vez estando en el terreno, procedieron a corroborar que era el mismo que se señala en el certificado parcelario de la tele secundaria, además de constatar su ubicación, para lo que utilizaron un plano de Inegi, llegando a la conclusión de que sí correspondía.
Identificada la parcela escolar, el presidente del comisariado ejidal pidió al demandante que presentara el documento (“sus escrituras”) que acreditara la propiedad del tramo del terreno en disputa, y éste dijo que no lo llevó, y no fue sino hasta que la gente los presionó que alguien afín a Francisco Peláez fue por ese documento.
Una de las insistencias que hicieron los ciudadanos presentes fue que el demandante debía presentar su documento o sus escrituras para cotejarlas con el plano y con el documento de Procede de la parcela escolar; sin embargo, las autoridades foráneas no quisieron hacerlo e incluso pidieron a estas personas que se alejaran para dejarlos trabajar, hecho que no ocurrió.
Después de dimes y diretes, la gente de Montecillos comenzó a molestarse y a exigir cada vez más que se mostrara el documento de propiedad de Francisco Peláez, pues consideraban que no podía ser posible que las autoridades actuaran en un caso en que alguien que no acreditara su propiedad pudiera estar demandando penalmente por daños en la misma.
En un interín, el secretario Néstor Zárate le dijo a los demandados y a los quejosos, haciendo una seña interrogativa al perito: “No es posible, ¿por qué razón?”, dándole señal para que que éste respondiese.
Así, el perito Hernández Villaseñor aseguró: “No cuento con el instrumental para la medición, se necesita mandar a la perito en agrimensura, tenemos una en Ometepec”.
Irónicamente, alguien del pueblo le preguntó si no servía el flexómetro que llevaba.
Ante este argumento del perito, la agente del MP, Osiris Hernández, que había permanecido callada en casi toda la inspección (que duró horas) tomó la palabra: “Requiere de otro tipo de perito”, y culpó al abogado defensor de no haber sabido solicitar a un perito adecuado.
Luego le informó a la gente presente que la diligencia se iba a posponer hasta que acudiera un perito especializado, y culpó a la misma gente de causar el problema: “…porque ustedes hacen así las cosas, por eso se suscitó el problema que tienen ahorita, porque dicen: ‘Bueno, nosotros lo medimos y aquí está’. Y la otra persona dice: ‘Esa medición no es correcta’. Entonces, ahorita lo tiene que hacer un profesional que nos dé la última opinión. Nosotros no estamos a favor ni en contra de nadie…”.
Y la respuesta que la gente le dio fue: Que presente sus papeles, vámonos a documentos. ¿Qué le buscan? No vamos a alegar, vámonos a los documentos.
Quien fue por el documento de Francisco Peláez regresó con él y con trabajos lo entregó al secretario (pues éste no parecía tener intención de recibirlo, hasta que la gente se lo reclama), pero en ningún momento se cotejó con el plano para cerciorarse que también correspondía, lo que enciendió aún más los ánimos de los montecilleños.
Ciudadanos presentes en el sitio aseguraron a Diario Alternativo que el documento último presentado allí está firmado por el ex director encargado de la tele secundaria, Roberto Peñaloza Peláez, sobrino del demandante, aunque desconocen sus términos.
Al considerar que no había condiciones ni garantías para seguir con la diligencia, el secretario Zárate Castillo la suspendió.


SOLICITUD DE LA JUEZA: ¿LUZ EN EL PROCESO?
La tarde de ese mismo jueves trascendió que la jueza Teresa Camacho dio un plazo de 24 horas a Francisco Peláez para presentar el documento que le da posesión de esos 160 metros en disputa, cuyo corral fue quitado por ciudadanos de Montecillos argumentando que ese terreno es propiedad de la parcela escolar designada para la tele secundaria Gabriela Mistral y con el objeto de solicitar a las autoridades municipales que les construyeran una barda para delimitarlo y evitar que alguien se apropiara de él o de una parte de él.

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