jueves, 25 de febrero de 2010

Por no respetar horarios, se quejan de bocina en Cuajinicuilapa


21 de febrero

Al margen de la reglamentación existente, la bocina pública Sama de Cuajinicuilapa ha emitido en los últimos meses anuncios en horarios no permitidos y ha aumentado el volumen de sus anuncios causando molestias, particularmente a los vecinos de la zona, que se han quejado de esta situación, además de criticar que la autoridad municipal permanezca como si nada pasara.

Una vez más, el servicio de anuncios al aire que ofrece la bocina pública Sama en Cuajinicuilapa es objeto de quejas por las molestias que causa, y que los vecinos de las calles del centro manifiestan a El Faro.

En los últimos meses, cinco o seis, este servicio ha incumplido con el horario que tiene establecido para anunciar, permitiéndose transmitirlos a deshoras, provocando molestias auditivas.

“No se puede ni hablar, ni escuchar cuando anuncian; es más, ahora les da por anunciar a cualquier hora, sin respetar la hora que le toca, sin respetar el día que le toca”, comenta una vecina con relación al servicio Sama.

“Anuncian cualquier cosa y a cualquier hora; hay un reglamento que no respetan, y la autoridad parece que no se da cuenta de esta situación”, asegura un comerciante cuyo establecimiento está ubicado a unas cuantas casas de la bocina.

El reglamento al que se alude especifica que los anuncios que se realicen fuera del horario serán los que tengan carácter urgente; sin embargo, Sama ha estado transmitiendo cualquier tipo de anuncio, muchas veces sin importancia social, como debiera.

Un ejemplo de estos anuncios son algunos transmitidos la semana pasada para promocionar algunas de las actividades del DIF municipal o sobre la realización de alguna misa para conmemorar el aniversario de un fallecimiento.

Otras de las violaciones a este reglamento es el tiempo de transmisión, cuyo máximo es una hora al aire, extendiéndose hasta una hora y media.

“La autoridad debería poner orden, vigilar que se cumpla con el tiempo de anuncios y que no se anuncie a cualquier hora; a veces andan anunciando a media noche o se pasan de la hora”, comenta aquel comerciante.

Pero esta situación anómala y molestosa no parece preocupar a las autoridades que encabeza el pripanista José Guadalupe Salvador Cruz Castro, como parece indicarlo el hecho de que ni éste ni otros problemas más urgentes (la venta de cerveza en inmediaciones de escuelas, la ocupación de las banquetas del centro tanto por comerciantes establecidos como por informales, etc.) se atiendan.

Además, y seguramente, este asunto tendrá que postergarse cuando menos a que concluya la feria de segundo viernes, en cual anda aplicada la mitad de los funcionarios del Ayuntamiento, en espera de conseguir ingresos extras, de los que no se reportan ni ingresan a las arcas municipales.

Entre tanto, el presidente Cruz Castro parece que no ve ni se da cuenta de estas situaciones problemáticas, o no le interesan, preocupado más en cosas celestiales que en mundanidades.

Golpea y encarcela a menores de edad Seguridad Pública de Cuajinicuilapa


18 de febrero

Quince niños y adolescentes fueron golpeados y encarcelados por elementos de la dirección de Seguridad Pública de Cuajinicuilapa, a cargo de Eleucadio Valentín Agustiniano Montalván, la noche del pasado miércoles 17 de febrero, por participar, aparentemente, en escaramuzas propias del católico “miércoles de ceniza”, caracterizadas por arrojar huevos, ante las quejas y molestias de madres de familia que, dijeron, acudirán ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos para denunciar estos abusos y posibles delitos.

Alrededor de las ocho de la noche del pasado miércoles, una veintena de policías preventivos municipales realizaron en el centro de Cuajinicuilapa un operativo denominado o con la palabra clave “Parabrisas”.

Este operativo consistió en capturar como a delincuentes, a golpes y con insultos, a niños y adolescentes que, aparentemente, participaban en lo que algunos ciudadanos califican como “una tradición”: lanzar huevos, preferentemente de gallina, a los transeúntes y entre sí, incluidos a los propios policías.

Los perseguidos como delincuentes (o peor que a ellos, porque según el propio testimonio de policías frente al catolicísimo presidente municipal, José Guadalupe Salvador Cruz Castro, a los delincuentes capturados en flagrancia “el mando los deja libres”, entregándoles, incluso, armas de fuego que deberían ser puestas a disposición de autoridades federales) tienen edades que van de los 10 hasta los 17 años.

Luego de insultados y golpeados, estos “delincuentes” fueron trasladados a la cárcel de la dirección de Seguridad Pública, ubicada en el cuartel de policía, donde durmieron “apeñuzcados”, soportando incluso tormentos como baños de agua fría a media madrugada e insultos.

La mañana del jueves, los “delincuentes” serían puestos a disposición de la autoridad correspondiente, el síndico procurador Roberto Vargas Bautista; sin embargo, ante su ausencia fueron presentados ante el juez calificador.

Las voces de los golpeados

“Andaban encapuchados, para que no supiéramos quienes eran”.

“A mí me pegaron con una macana”.

“Te golpeaban en las costillas, debajo del sobaco, y a un lado del pescuezo, en el hombro, para que no quedaran marcas”.

“Traían palos, con los que te golpeaban”.

“Traían bates, a mí me pegaron con uno de esos”.

“Te mentaban la madre, te decían que si eso querías, te decían que a ver si aguantabas, te decían que a ver si te componías”.

“A mí me pegaron en una canilla”.

Uno de estos “delincuentes” fue llevado la mañana del martes 18 ante un médico para que lo curaran, “porque tenía el pie muy hinchado”; éste no compareció ante el juez calificador; el compasivo y generoso regidor de comercio, el priísta Eduardo Cortés Rodríguez, lo llevó ante el médico.

La voz de la autoridad

Ante la ausencia del presidente Cruz Castro y del síndico procurador (alguien filtró que “andaba crudo” y que no iría a trabajar en la mañana), los “delincuentes” fueron presentados ante , juez calificador, a cuya oficina acudieron las madres de los vejados.

“Ellos se lo buscaron, ellos andaban tirando huevos”.

En el suelo, a un lado del escritorio del juez calificador se encontraba una cubeta llena de huevos y un montón de charpes.

“Aquí están las pruebas, la cubeta con huevos, los resortes”.

“Tienen la ropa manchada de huevo”.

“No golpearon a nadie”.

Y cuando alguno de los “delincuentes”, indignado, mostraba las partes golpeadas, el juez imponía: “No se ve ninguna herida, no se ve rojo ni nada”; curiosamente, el juez ignoraba que en la piel negra no son visibles los hematomas o moretones rojos.

El castigo que se impondría a los “delincuentes” sería sacarlos a barrer las calles, para mayor vejación y “escarmiento”.

Después de que este reportero hiciera algunas fotografías con flash, el juez calificador se percató de ello, suspendió la audiencia y salió de su oficina.

Minutos más tarde, el juez regresó y decidió dejar en libertad a los no golpeados, luego de recriminar a las madres y a los “delincuentes”, y de conminarlos a que tuvieran cuidado; a los golpeados los envió ante el médico legista.

Las voces de las madres

“Los golpearon y los insultaron; algunos son apenas unos niños”.

“Este tiene diez años; no es posible que lo hayan golpeado y luego que lo hayan metido a la cárcel”.

“En la cárcel los seguían insultando; durmieron en el piso, todos apeñuzcados, los quince”.

“A varios les echaron agua fría en la madrugada, cuando estaban dormidos”.

“¿Cómo van a creer, si todos estos son menores de edad?”.

“Y todavía los quieren castigar, los quieren sacar a barrer las calles, no puede ser posible”.

“Los golpearon, ¿que no ve? Mire, vea los golpes que tiene”.

“Vamos a ir a derechos humanos, no puede ser que los hayan tratado así”.

“Sí, nos vamos a ir hasta Ometepec porque esto es injusto, esto no se puede quedar así”.

“Mi hijo no andaba tirando huevos; él iba llegando a la calle, venía de casa de su tía y lo acompañaba su primo, lo agarraron cuando iba pasando”.

“A mi hijo lo agarraron porque corrió cuando otro le quería tirar un huevo”

“¿Cómo van a creer que estos niños traían todos esos huevos, que traían todos esos resortes? Eso no es cierto”.

“Son menores de edad, que no deberían haber metido en la cárcel”.

“No nos dejaban verlos anoche; una señora tomó unas fotos con su celular pero luego apagaron la luz para que ya no pudiera seguir tomando fotos”.

“Les gritaban feo, los insultaban; son unos niños, no son delincuentes”.

“No porque uno sea indígena se va a quedar conforme o va a dejar que lo traten así”.

Venganza

A decir de ciudadanos, el operativo Parabrisas fue un acto de venganza en respuesta al ataque, huevazos, que sufrieron los policías municipales el año pasado: “Este año se prepararon”.

Otros opinan que fue una reacción ante ataques que esa misma noche sufrieron los policías, a manos de alguna de las bandas (organizadas comúnmente por barrios y escuelas) cuando comenzaron a intentar meter orden en estas escaramuzas “tradicionales”.

Una de las bandas más beligerantes, es la que se instala en la esquina de la calle Manuel Zárate y Cuauhtémoc, desde donde se dominan las batallas más reñidas; en ella participan los sobrinos del presidente Cruz Castro.

En cualquiera de las hipótesis, la información disponible permite asegurar que el operativo fue un acto premeditado y dirigido específicamente hacia algunos niños y adolescentes.

En otras zonas de esta cabecera municipal también ocurrieron hechos similares, es decir, batallas con huevos; sin embargo, ninguna autoridad apareció por allí o sólo pasaron haciendo algún recorrido.

En algunas tiendas, los huevos se agotaron; en una, cuando menos, la dueña tomó la decisión de no venderlos para evitar estas escaramuzas.

La versión del director de Seguridad Pública

No pudo obtenerse porque, según el policía de guardia ante la entrada de la oficina, Agustiniano Montalván se encontraba ocupado y no podía atender a este reportero.

Una versión asegura que Agustiniano Montalván, la noche del pasado martes también cargaba un palo, “de tres colores”.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Indignación de ciudadanos por donación de terreno a CFE por parte de ejidatarios, en Cuajinicuilapa


16 de febrero

Una vez más, una donación hecha por el Comisariado Ejidal, y promovida desde la administración del pripanista José Guadalupe Salvador Cruz Castro, es objeto de controversia en Cuajinicuilapa por disentirse de que a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se la haya regalado un terreno para construir sus oficinas, con las recurrentes sospechas de soborno a los representantes ejidales.

Desde la reciente donación de un poco más de nueve hectáreas, propiedad del ejido de Cuajinicuilapa, entre ejidatarios se han manifestado inconformidades porque estos procesos han sido poco claros, como ha documentado El Faro, algunas de las cuales han sido hechas en las respectivas reuniones y asambleas sin conseguir eco, aunque fuera de ellas las voces discordantes aumenten.

Ahora, luego de que el pasado domingo 14 de febrero se autorizara la donación de un terreno de propiedad ejidal para la construcción de oficinas de la CFE, varios ciudadanos han sumado sus voces a aquellas inconformidades.

Una profesora retirada, muy indignada, reclama: “¿Por qué permitimos esto? ¿Cómo es posible que ahora le regalen a la Comisión ese terreno que es del pueblo? Es del pueblo; si lo quieren, que lo compren”.

Uno de los argumentos que varios ciudadanos, incluyendo algunos ejidatarios, dieron a El Faro sobre su oposición a esta donación fue que la CFE tiene los suficientes recursos económicos para pagar ese terreno “y más”.

Este hecho lleva a sospechar que para conseguir esta aprobación desde la directiva de los ejidatarios se hizo un “ablandamiento”, consistente en otorgamiento de favores o dineros a sus líderes.

Uno de los hechos notorios, de sentido común, que arguye un ejidatario se refiere a que desde que fueron nombrados, los dirigentes de los ejidatarios frecuentemente se dejan ver en restaurantes caros y ostentosos, y pregunta, retóricamente: “Antes no iban a esos lugares tan seguido, pero nomás llegaron a la Comisaria y no salen de ellos, ¿cómo vamos a creer que pagan con dinero de su bolsa?”.

Aunque también se especula que basta con que “los tomen en cuenta, que les den su importancia” para que accedan a las peticiones que les ha hecho el presidente y su asesor, ambos de apellidos Cruz Castro y éste de nombre Andrés.

Las opiniones adversas a la donación se acompañan de recordatorios sobre el “mal servicio” que da la CFE, empresa presumida por el gobierno federal como de excelencia mundial, hecho que contrasta con la experiencia de muchos ciudadanos, pues en Cuajinicuilapa suele interrumpirse el servicio con mucha frecuencia en épocas de lluvias o ante algunas lluvias como las de los dos meses pasados sin que se restablezca rápidamente.

Experiencias sobre los daños que estos desperfectos suelen causar son muy exhibidas, como el estallido de un transformador ocurrido hace menos de un mes, hecho que causó estallidos de focos, lámparas, aparatos eléctricos domésticos, computadoras, etc., en el centro de Cuajinicuilapa, sin que se consiguiera la indemnización por ello.

Incluso, rumores de ciudadanos señalaron que el estallido ocurrió porque la instalación eléctrica de la fábrica de hielo propiedad del presidente Cruz Castro se realiza mediante un “diablito”, ilegalmente.

Otro argumento en contra de esta donación es que la CFE representa más perjuicios que beneficios a la población, toda vez que sus tarifas son muy caras, y se han ido incrementando en los últimos meses, provocando morosidad en los pagos.

Finalmente, también se coincide en que, una vez más, el grupo político cruzcastrista “va a saludar con sombrero ajeno” al atribuirse una donación que solamente operaron y por la cual no desembolsaron centavo alguno.

Roban automóvil de socorrista de Cruz Roja en Cuajinicuilapa


16 de febrero

Heriberto Hilario Tapia, socorrista de Cruz Roja Cuajinicuilapa, fue despojado de su automóvil la madrugada del pasado martes 16 de febrero, dentro del cual se encontraba equipo para auxilio pre hospitalario, vestimenta de esa institución, además de otros enseres similares, situación por lo que teme que estos puedan utilizarse para fines ilícitos.

Aproximadamente, a la una y media de la madrugada del pasado martes, un grupo de cuando menos tres ladrones jóvenes llegó al domicilio de Hilario Tapia, en la calle 5 de mayo esquina con 16 de septiembre de esta cabecera municipal, abrió por la fuerza la puerta de su automóvil y lo arrancó.

A decir de este socorrista de Cruz Roja, al escuchar ruidos salió a la calle y pudo observar que un hombre joven se encontraba dentro de su coche Tsuru, marca Nissan, modelo 1992, color rojo, el cual ya tenía el motor encendido, y arrancó inmediatamente.

Al otro extremo del automóvil se quedó detenido, sorprendido por la presencia de dueño y sus reclamos, otro de los ladrones, por espacio de unos segundos, quien no tuvo tiempo de abordar el vehículo; en pocos instantes también, arrancó corriendo hacia una camioneta color gris, la que abordó, arrancando también ésta casi inmediatamente.

Las palabras e insultos de Hilario Tapia se perdieron con su automóvil.

Más tarde hablaría al teléfono de la dirección de Seguridad Pública municipal, el 41 41080, para enterarse media hora más tarde, después de muchas peripecias, que desde hace seis meses no tiene servicio.

Uno de los temores de este socorrista es que el equipo y la vestimenta de Cruz Roja puedan utilizarse para fines ilegales, y se vea involucrada ellos, en contra de su voluntad, esa institución.

Acudió a hacer la denuncia correspondiente “no porque crea que las autoridades vayan a actuar” y resuelvan uno de los tantos casos de robos de vehículos automotores en Cuajinicuilapa, sino para deslindar responsabilidades, “porque ahora los mañosos ya ni a la Cruz Roja respetan”.

Acribillan a vecino de Maldonado, en Cuajinicuilapa


15 de febrero

Gregorio “Goyo” Chávez Muñoz, originario y vecino de Maldonado, del municipio de Cuajinicuilapa, fue asesinado a balazos el pasado domingo 14 de febrero, sin que pudiera conocerse la identidad del responsable del crimen ni se tengan pistas al respecto.

De acuerdo con información oficial, Gregorio Chávez Muñoz fue asesinado en la entrada de la cantina El Tamarindo, en la comunidad de Maldonado, el pasado domingo 14 de febrero, entre las ocho y las nueve de la noche.

El atacante del ahora difunto le asestó tres disparos de arma de fuego, una pistola calibre 38 súper, causándole tres heridas: una en la frente, a la altura de la ceja izquierda; la segunda, en la patilla izquierda, con orificio de salida; y la tercera, en el hombro izquierdo, con orificio de salida en la costilla derecha.

La identidad del asesino y los móviles del crimen se desconocen, aunque existen especulaciones sobre una presunta venganza y viejos agravios.

El ahora difunto estuvo involucrado en una balacera ocurrida en esa misma comunidad, el 6 de septiembre del pasado año, donde murió Olga Areli Ortiz Sandoval, originaria de la comunidad de Santiago Llano Grande Tapextla, Oaxaca (El Faro, 9 de septiembre de 2009).

Construyen barda que invade espacio público

La barda que construye en la escuela secundaria técnica Lázaro Cárdenas la Dirección de Obras Públicas, S. A. de C. V. de Cuajinicuilapa, a cargo del exitoso empresario Francisco Javier Zárate Pérez, se aparta de las normas de construcción y de vías de comunicación al invadir cinco o más metros del espacio que debiera reservarse como propiedad de la Federación. En la gráfica puede notarse cómo esta barda bloquea el paso y cierra la calle aledaña a la carretera Cuajinicuilapa-El Faro. En esta flagrante violación a la normatividad cuentan con la complicidad de las autoridades de esa escuela. Por su parte, algunos ciudadanos opinan que esa es una inequívoca invitación de las autoridades municipales para que la gente se apropie de esos espacios públicos. Entre tanto, el presidente Cruz Castro parece no estar enterado de estas minucias, o no tener objeciones a que su gobierno actúe ilegalmente. Por cierto, la antigua caseta para resguardo de los pasajeros que edificó el DIF que se encontraba a la orilla de esta carretera fue encerrada dentro del terreno de la escuela.

Las tres condiciones del PRD


Tres son las condiciones necesarias que deben conjuntarse para conseguir que el PRD retenga el poder en el gobierno del estado: 1, el apoyo de Zeferino Torreblanca Galindo, actual mandatario en Guerrero, al candidato que se designe; 2, la unidad de los perredistas y lopezobradoristas en torno a ese candidato; y, 3, el candidato mismo, es decir, su imagen, su carisma, su oferta y su trabajo político en campaña. Zeferino Torreblanca tiene en sus manos (o en sus labios) la decisión central para echar a andar un proceso que permita que su sucesor salga de entre los cuatro aspirantes del que, según dice, también es su partido. Armando Ríos Píter, Cuauhtémoc Sandoval Ramírez, David Jiménez Rumbo y Lázaro Mazón Alonso, por orden alfabético, son los nombres de los cuatro. Uno de ellos deberá conseguir que esas tres condiciones lo favorezcan para contender por el gobierno que dejará Torreblanca, con altas probabilidades de ganar, de retener el primer gobierno del PRD en Guerrero.

En principio, que Zeferino lo considere su sucesor y le otorgue el apoyo del gobierno estatal durante la campaña y la jornada electoral, sin medias tintas, sin ambigüedades, aunque tal vez discretamente. En términos menos abstractos y más precisos: deben fluir recursos a la campaña, particularmente recursos económicos, directos e indirectos. Los primeros, en efectivo para pagar publicidad, propaganda, foros, reuniones, operadores políticos, vehículos, transporte, para movilización de los votantes y todo lo que se refiera a cuestiones operativas. A diferencia de la campaña de Zeferino, ahora existen situaciones adversas para que la gente aporte dineros o haga aportaciones en especie, como lo hizo entonces, y que van desde la molestia por el desencanto ante su modo de gobernar y la escasez provocada por la crisis económica que vivimos. Los recursos indirectos son aquellos programas, apoyos, gestiones y trámites que proporciona el gobierno estatal; siguiendo la argumentación, estos recursos deberán utilizarse para conseguir el voto de los guerrerenses, incluso de aquellos perredistas inconformes con el gobierno de Zeferino o de ciudadanos de otros partidos beneficiarios directos de los programas del gobierno. Más que “presumir” a Zeferino y sus obras, se requiere cash, money, dinero, recursos económicos para aceitar la maquinaria electoral y ablandar la conciencia ciudadana adversa o rejega.

La segunda condición se refiere a la estructura de promoción del voto y a la propiamente electoral; ambas ya existen: el PRD tiene experiencia suficiente en las dos actividades políticas centrales de todo proceso electoral. Concentrar esa experiencia en el candidato del partido requiere que los expertos así lo decidan, es decir, que los militantes del espectro de izquierda, particularmente el PRD, el partido mayoritario, depongan sus intereses grupales y de corrientes e individuales para invertir tiempo y esfuerzo en la campaña para ganarla. Más allá de los matices o las profundidades ideológicas de la izquierda, y sus consecuentes prácticas políticas, quien sea designado candidato debe tejer amarres con la mayoría de los grupos y corrientes, no sólo a nivel estatal y regional, sino, y también, en los municipios y comunidades, donde también suceden enfrentamientos por intereses particulares. Y para conseguirlo, el candidato deberá ofrecer y comprometerse a ceder espacios en el gobierno, en el partido mismo y, además, a apoyar futuros proyectos políticos para presidencias municipales y diputaciones, por ejemplo. También ha de ofrecer los beneficios de los programas del gobierno. No de otro modo podrá conseguirse el apoyo de los grupos y corrientes, quienes funcionan como canales de comunicación entre la cúpula, el candidato y su equipo, y las ciudadanos de a pie, cuyo voto debe ser contundente, es decir, la diferencia en la votación no debe dejar lugar a dudas, como ocurrió con Zeferino Torreblanca.

De las tres condiciones, la anterior es la que requiere de mayor finura política, sin que el candidato deje de tener en cuenta que tejerá promesas, las cuales no necesariamente tienen que amarrarlo en caso de ganar la elección. A diferencia de la campaña de Zeferino, en la que a muchos militantes y ciudadanos les bastaba la promesa de un mejor gobierno, de derrotar al PRI y creer que automáticamente se instauraría un mejor gobierno, más democrático, menos corrupto, más atento a las demandas de los más pobres, ahora se trata de ofrecer espacios de poder concretos, cotos, nombramientos, oficinas. Se trata de convencer a las estructuras políticas partidistas que se incluirá en el gobierno a quienes participen para que el candidato sea gobernador, a quienes trabajen por él, a quienes cumplan objetivos específicos dentro de las estrategias de campaña, a quienes se sumen y ayuden a ganar, y ganen a su vez. Es obvio que algunos actores políticos intentarán vender cara su derrota, como en el caso del fallecido Armando Chavarría, quien sin tener probabilidades a su favor para ganar la candidatura a gobernador y sin poner totalmente a disposición del candidato el trabajo de sus prosélitos, consiguió el compromiso de ser nombrado secretario de gobernación, como finalmente ocurrió. Es claro, también, que quienes no crean haber sido “pagados” en su justo precio van a hacer contra labor al candidato, y esta previsión no excluye a aspirante alguno. Incluso, en algún o alguno de los casos, particularmente entre quienes dirigen grupos o corrientes habrá que utilizarse dinero constante y sonante, aparte de los compromisos que se contraigan.

Finalmente, la imagen, la figura del candidato será importante, es una tercera condición necesaria y obligatoria. A él le corresponderá tener un discurso ágil, fresco, oportuno, imaginativo e inteligente para sembrar la esperanza, para dar ilusiones, para prefigurar certezas entre los votantes, quienes deben convencerse que él ha de gobernar bien, él, no otro. No que él sea una opción, sino que él aparezca como, que él sea la única opción: que le votante diga: Voto por éste o voto por éste. Ya no se puede acudir al expediente de un mal gobierno al que derribar, de un cambio histórico por hacer, sino a la promesa a secas de que se sabrá gobernar en beneficio de la mayoría, de que se tiene interés y experiencia. Es decir, la oferta del candidato deberá dirigirse a la sociedad, a cualquier ciudadano, no solamente a un sector o a algunos sectores sino a todos los sectores; incluso, si se decide “presumir” los logros del gobierno en turno se deberá articular un discurso en torno a la idea de rescatar lo mejor, reconociendo implícitamente que se han cometido errores y retirándose un tanto, tomando distancia del actual gobierno, de la imagen autoritaria que viste Zeferino Torreblanca, criticando, incluso, la corrupción de su gobierno, su carácter elitista y otras deficiencias mostradas. El candidato, pues, debe ser un gran demagogo.

He hablado de probabilidades, lector atento; sin embargo, como todo en la vida, lo seguro no existe, a pesar de la lógica, pero esa es harina de otro panqueque, disquisición de otras cocinas, estrategia de otra ficción, y cuando ello ocurra, ha de ocurrir.

(La Esquina de Xipe)

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